Por: José Octavio Camelo Romero
Hay 2 constructos o conceptos humanos que nada tienen que ver con la objetividad de nuestro Universo.
Ellos son: “Vacío” y “Nada”
¿Por qué surgieron estos conceptos?
El ojo humano es capaz de detectar únicamente una pequeña parte del espectro electromagnético, conocida como luz visible, que abarca longitudes de onda aproximadamente entre los 380 y 750 nanómetros (nm). Esta franja de radiación se percibe como los diferentes colores del arcoíris, desde el violeta que es la onda más corta hasta el rojo que es la onda más larga.
El Espectro visible de los colores con sus longitudes es el siguiente:
Violeta: 380 – 450 nm
Azul: 450 – 500 nm
Verde: 500 – 570 nm
Amarillo: 570 – 590 nm
Naranja: 590 – 610 nm
Rojo: 610 – 750 nm
las Ondas menores a 380 nm, que son las ondas ultravioletas, o las ondas mayores a 750 nm, que son las ondas del infrarrojo no son visibles, esto es, son invisibles para el ojo humano. Y como son invisibles, como no se ven, pues es fácil pensar que se está ante un “espacio vacío”. Y por esta limitación humana seguramente se pensó en el “vacío” como “categoría científica”.
Por otra parte,
El oído humano sano es capaz de percibir ondas sonoras con frecuencias comprendidas entre los 20 Hz (hercios) y los 20,000 Hz o 20 KHz. Este rango se denomina espectro audible para el oído humano.
Los Infrasonidos o sonidos menores a 20 HZ, son ondas demasiado grabes no audibles para el humano.
Los Ultrasonidos o sonidos mayores a 20 KHz, son ondas demasiado agudas que superan la capacidad auditiva humana.
Y si no se ve nada y tampoco se escucha nada, entonces ese espacio representa a la “nada”. Y por esa otra limitación humana surge, seguramente, la categoría científica de la “nada”
La materia ordinaria se percibe porque interactúa directamente con la fuerza electromagnética, motivo por el cual le permite absorber, reflejar o emitir luz o radiación electromagnética. Esta interacción es la causa de que nuestros ojos y sensores capten la materia a través de ondas que van desde el infrarrojo hasta los rayos gamma.
Pero, aunque los humanos no percibamos “materia ordinaria”, en el espacio-tiempo no existe el “vacío” ni la “nada”. Por lo menos está la materia sin masa.
La materia sin masa o también llamada partículas sin masa o luxones, son entidades físicas que carecen de masa, pero poseen energía cinética y momento. Siempre están moviéndose. Estas partículas son:
El Fotón: La unidad básica de la radiación electromagnética.
El Gluón: Partícula mediadora que mantiene unidos los componentes del núcleo atómico.
El Gravitón: Partícula hipotética encargada de transmitir la gravedad.
Por su parte, la materia elemental con masa se compone principalmente de quarks, electrones y el bosón de Higgs.
Los quarks up y down son los constituyentes básicos de los protones y neutrones, los cuales forman el núcleo de los átomos.
Los electrones son las partículas que orbitan al núcleo atómico y que poseen una masa pequeña en comparación con los protones y neutrones y, una carga negativa.
Por último, el bosón de Higgs, partícula que otorga masa a otras partículas.
Todas estas partículas existen en forma de ondas y de ellas surge la materia ordinaria.
