Duro golpe le fue asestado a permisionarios, organizaciones sindicales y a todos aquellos que tracaleaban con los permisos piratas, fantasmas o clonados del Servicio Público en nuestro estado. Pues la Secretaria de Movilidad del Estado, Sistiel Buhaya Lora, dio a conocer el decreto emitido por el gobernador donde se afirma que más de 3800 permisos quedaron invalidados.
Motivos hay muchos, ejemplo, había permisos cuyos “propietarios” ya los habían vendido, pero siguen apareciendo como dueños, pero así, muchos no aparecen en el padrón de vialidad y mucho menos en el de finanzas, pero en otros aparecieron dueños de más de diez permisos en igualdad de circunstancias que lo anteriormente señalado.
En pocas palabras, era un completo desmadre el padrón del Servicio Público, aquí hay que señalar, que todos estos permisos invalidados son de todo el estado y abarcan todo tipo de servicios públicos, por lo que mediante este decreto que vino a terminar con todas estas marrullerías, señala algo muy importante, ya no se podrán vender o traspasar este tipo de concesiones.
Pues solo basta recordar, que durante décadas con este tipo de concesiones fueron favorecidos muchos, entre ellos políticos, dirigentes sindicales del transporte y trabajadores del mismo gobierno, cuyos permisos la mayoría fueron vendidos por los agraciados, y ahí inició la cadena que llevó al Gobernador Navarro Quintero a ponerle fin a quienes lucraban con esto y nunca trabajaron estas concesiones.
Pues hace años una concesión del Servicio Publico fluctuaba entre los 150 mil pesos, lo que fue un negocio lucrativo para quienes se dedicaron a ello, esto dio motivo para que se llegara a la clonación de estas concesiones, pero en la actualidad esto ya no es redituable, pues estás ventas bajaron de 50 a 60 mil pesos, y lo bueno es, que ya están dados de baja todos estos permisos mal habidos, se terminaran estas ventas, o casi estafas que se estaban llevando a cabo en contra del Gobierno de Nayarit.
Ahora solo faltará ver como sortea Sistiel Buhaya a los líderes sindicales que resultarán “afectados”, digo, pues durante muchos años han sido los amos y señores de los que fue Tránsito del Estado. En fin, sabemos que Sistiel tiene bien fajados los pantalones y le irá bien en todo esto. P.D. habrá muchos de estos tracaleros que pisarán la cárcel.
