Cuando gana la emoción, el coraje y la enjundia, es comprensible

CON PRECAUCIÓN
Por: Sergio Mejía Cano
La diputada federal, Andrea Navarro Pérez ha sido criticada por haber emitido una frase que, coloquialmente es de mucho uso entre una gran mayoría de mexicanos de ambos sexos. Algunas personas han dicho que algo así no lo esperaban de una legisladora de Morena, sino más bien de otros partidos políticos que, en algunos momentos no nada más emiten groserías o palabras altisonantes, sino que hasta han recurrido a la violencia física.

Se supone que, todos los seres humanos tenemos nuestro corazoncito y que, en determinados momentos sea común que la emoción nos gane exaltándonos ya sea con movimientos físicos o palabras que, si bien escandalizan a más de una persona, para otras no significan sino nada más una forma común de expresarse cotidianamente. Esto en el entendido de que de acuerdo a varios estudios que se han efectuado sobre lingüística, hay palabras que, en algunas otras regiones o países de habla hispana, hay palabras que en alguna parte se consideran groseras o de mal gusto, pero en otras partes son de uso común y viceversa.

Espalda y nalgas todos los seres humanos las tenemos; claro que, en algunos casos se ha documentado que hay gente que no tiene glúteos debido a problemas genéticos de nacimiento o por algún accidente y que pueden seguir viviendo con una amputación de la cintura hacia abajo; pero el caso es que una gran mayoría de humanos tenemos espalda y nalgas. Y, dar la espalda tiene varios significados en nuestro país, ya sea porque se traicionó a alguien, no dio la ayuda o apoyo que alguien más requería, retirarse de un plan de emprendimiento, no ayudar a alguien caído en desgracia; desentenderse de algún compromiso, etcétera.

Y, en la misma forma, dar las nalgas también tiene varios significados ya que no significa precisamente dar los glúteos, la parte carnosa de las mismas, sino que se le da otra connotación como tema sexual. También se podría aplicar a alguien que evadió un compromiso u obligación, que no pudo con determinada tarea, que se echó para atrás en alguna negociación o acuerdo, quien ya no quiso seguir una parranda o no aguantó la misma y que se quedó dormido; en fin, respecto a esta frase puede haber muchas más acepciones y no nada más las que dice un diccionario, sino de tal y como las quiera emitir cualquiera persona respecto al sentido que por gusto le quiera dan quien las dice o escribe.

Ahora bien, quien que haya estado exaltado y que le gane la emoción, la enjundia y que, por más que alguien tenga en mente que se debe tener bien conectada la lengua con el cerebro antes de hablar y más, que se sepa que la palabra dicha no puede volver atrás, existen momentos en que la emoción gana a toda mente por más educada que se tenga para no alterarse o decir cosas que no se quisieran decir en instantes cruciales; sin embargo, por más educada y ejercitada que una persona tenga de su mente, para supuestamente no regarla en determinado momento, existen instantes en que, por más temple y estoicismo que se tenga, la mayoría, si no es que todos los humanos emiten frases o pronunciamientos que, si bien no se querían decir, ese momento determinado se da porque no hubo más opciones debido a que, a quienes van dirigidos los señalamientos eso y más merecen que se les dicha o acuse.

Tal y como el momento en que la diputada, Andrea Navarro se vio envuelta, pues a quienes se dirigió esta diputada federal, la oposición partidista claramente le han dado la espalda al pueblo y lo de más abajo a un gobierno extranjero, específicamente al actual de los Estados Unidos de América en el entendido de que algunos de los legisladores de la oposición no nada más han insistido a que el gobierno gringo intervenga en nuestro país en una clara sumisión hacia este gobierno extranjero, sino que, emblemáticamente no nada más se han inclinado a lamerle las botas al presidente estadounidense, sino que hasta simbólicamente se han agachado para mostrarle aún más el trasero a su disposición.

Al comentar sobre la actitud de la diputada, Andrea Navarro en la tribuna del Senado de la República, la mayoría de los interlocutores le dieron la razón a la diputada; aunque hubo una persona que, precisamente dijo no estar de acuerdo porque Navarro Pérez se bajó al nivel de la senadora, Lilly Téllez, Alejandro Alito Moreno Cárdenas, la misma Xóchitl Gálvez cuando legisladora y otros; aunque no había oído que emitieran algo referente a lo sexual. Y es aquí cuando se ve que cada quien le da el sentido que quiere a las palabras.
Sea pues. Vale.

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