Por: José Octavio Camelo Romero
Tenemos que reflexionar acerca de la forma social de vida en este siglo XXI.
Nuestras condiciones de vida en este Siglo son muy diferentes a las condiciones de los Siglos anteriores.
La forma capitalista de producción y de vida no es homogénea en el planeta.
Y la forma de gobernar tampoco es similar en todos los países del mundo.
Por eso, y, precisamente por eso, quienes nos auto llamamos “Revolucionarios” estamos obligados a ser muy objetivos en la valoración de vida social en las diversas zonas del mundo, y, en la evolución y desarrollo del capitalismo en esas zonas.
¿Es válida la lucha por otra forma de vida social?
La respuesta es Si. Pero, ¿Tenemos claridad de quienes somos, de donde estamos y de a dónde vamos?
Para empezar: ¿Es revolucionario aquel que permite la explotación extrema de los trabajadores?
La respuesta es “No”.
Y, ¿Cuándo se da una situación de esta naturaleza?
Cuando se impide que los trabajadores y sus familias entiendan, y comprendan su ubicación, posición y situación dentro de las relaciones sociales de vida.
Y, ¿Cuándo sucede esto?
Cuando no se educa adecuadamente a los trabajadores y sus familias.
Cuando la educación pública en lugar de despertar, adormece.
Cuando los Estados Nación están al servicio del capitalismo mundial, trasnacional.
Pero, dentro de esas condiciones los “Revolucionarios” deben actuar en consecuencia.
Y, ¿Cuál debe ser una de sus principales preocupaciones?
La Educación Pública que otorga, en este caso, el Estado Mexicano.
La Educación Pública actual, ¿Es la que requieren los trabajadores y sus familias de México?
Definitivamente NO.
No únicamente porque en este milenio fue diseñada e implementada por un Estado Nación Neoliberal Mexicano. Sino porque en esencia, no ha sido modificada por los gobiernos de la 4T. Y es comprensible, pues el aparato gubernamental y los Poderes de la Unión están penetrados de personas que sirven a los intereses capitalistas neoliberales.
Sin embargo, y a pesar de esas condiciones adversas de la 4T, se tienen que plantear cambios a las condiciones actuales para por lo menos, esclarecer el rumbo.
Y un cambio importante y estratégico es, el de la Educación Pública de los trabajadores y sus familias mexicanos.
La Educación Pública actual está diseñada para que las familias de los trabajadores mexicanos sigan siendo trabajadores sometidos a las órdenes de voceros de gran capital internacional o trasnacional.
Por eso desde el Preescolar, pasando por la Primaria y la Secundaria enseñan puras mentiras, se adormece la Creatividad, se somete a la Disciplina burocrática y se enajena a los niños, adolescentes y jóvenes.
Se requiere y urge, un Diseño Educativo Mexicano que además de rescatar los valores de nuestros ancestros, rescate su valor y práctica científica que los europeos vinieron a destruir y a someter a nuestros pueblos.
Se requiere un diseño que contemple la Neuro Educación con información científica desde el Pre escolar hasta la Preparatoria por lo menos.
No se trata de formar trabajadores disciplinados y sometidos al Capital nacional y extranjero.
Se trata de formar humanos libres y científicos, esto es, mexicanos y mexicanas como nuestros ancestros, libres y científicas o científicos.
Pero, además, que los “Libros de Texto” gratuitos no echen mentiras, esto es, que informen ciencia, sin grilla. No ocupamos grillos, ocupamos científicos.
Y claro está, si en serio se quiere formar científicos, necesariamente habrá un nuevo deseño educativo y nuevos libros de texto gratuitos.
Si se trata de darnos atole con el dedo, las cosas seguirán medianamente igual