Afortunadamente del susto no pasó en el bulevar Colosio

CON PRECAUCIÓN

Por: Sergio Mejía Cano

Pues vaya polémica que generó un video que se subió a las redes sociales y que posteriormente lo retomaron varios portales de información local y plataformas de información independientes, en donde una persona que viaja como pasajera en un camión del servicio urbano de la ruta, Progreso 4 que se atravesó al paso de un tren en el crucero público a nivel que existe en el bulevar Colosio al nororiente del Centro Histórico de la capital nayarita.

La mayoría de los comentarios respecto a este video, la mayoría, si no es que todos son en contra del conductor del camión del servicio público por atravesarse con la posibilidad de poner en riesgo a los pasajeros a bordo de la unidad a su cargo. Sin embargo, este chofer no es el primero ni el único ni será el último que atraviesa las vías férreas sin tomar las precauciones debidas tal y como lo establecen los reglamentos de tránsito en sus tres niveles: federal, estatal y municipal.

Afortunadamente esta irresponsabilidad del conductor del camión no pasó a mayores, pues alcanzó a librar el paso del tren; pero vaya susto que les dio a los pasajeros que, tal y como se mira en el video hay varios menores de edad.

Y tan no es ni será el primero, el único y menos el último chofer que atraviesa una o varias vías del ferrocarril sin fijarse si se aproxima algún vehículo sobre los rieles, pues basta detenerse un rato en uno de los cruceros públicos a nivel con las vías del ferrocarril para comprobar que es muy raro que alguna persona haga alto total antes de cruzar la vía o vías férreas y, si acaso alguna persona se detiene, de inmediato le comienzan a pitar los vehículos que están detrás haciendo sonar su claxon con el clásico sonido de los cinco pitidos que hacen referencia por lo regular al 10 de mayo e incluso no nada más con el claxon, sino hasta verbalmente, quien se llega a detener totalmente, tal y como lo señalan las palmetas o crucetas que claramente indican: ALTO, PARE, OIGA, MIRE, llega a recibir un sinfín de maltratadas por haberse detenido al llegar a una vía férrea.

El que casi nadie haga alto total al llegar a un crucero en donde hay vías del ferrocarril podría ser un claro indicativo de que no han leído ningún reglamento de tránsito o que se alguna vez lo leyeron les vale gorro y por eso no se detienen antes de cruzar las vías férreas, aunque también por el pretexto de que llevan prisa, que ya se les hizo tarde para llegar a su destino, etcétera; motivos y pretextos nunca faltan y, a consecuencia de esto es

cuando pueden suceder accidentes con los vehículos que circulan sobre rieles los que tienen la preferencia de paso en todo lugar y en todo momento.

En el Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal, el artículo 161 establece que, al aproximarse a un cruce con las vías férreas todo conductor debe reducir a velocidad moderada y “hacer alto total antes de cruzar” para asegurarse de que no se acerca ningún tren. Y, el artículo 162 indica que es obligatorio detenerse a una distancia mínima de 5 metros antes del riel más cercano, y no cruzar hasta cerciorarse que no circula ningún vehículo sobre los rieles.

Como podrá leerse, en este artículo dice claramente vehículo y no nada más trenes debido a que todos los vehículos que circulan sobre rieles tienen preferencia de paso sobre los demás.

Al comentar esto con algunas personas sobre el Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal, no faltó quien hiciera hincapié en que eso era a nivel federal; pues sí, pero una vía férrea pertenece a la jurisdicción federal. Sin embargo, a nivel local tanto estatal como municipal, sus reglamentos de tránsito están homologados con el federal, porque, por ejemplo, en Tepic, Nayarit está el artículo 45 del Reglamente de Tránsito y Vialidad, que señala exactamente lo mismo que el federal, salvo que no dice vehículo, sin tren; pero en todo caso es lo mismo debido a que en el reglamento ferroviario se establece que todo vehículo que se autorice para circular sobre la vía principal se considera como un tren.

En estos reglamentos de tránsito se indica que, al llegar a una vía férrea, después de hacer alto total, se debe apagar la radio si va encendida, abrir las ventanillas y cerciorarse debidamente si no se aproxima un tren y, si es de noche, apagar todas las luces del vehículo tanto externas como interiores en caso de ir encendidas.

Lo curioso de todo esto es que, por ejemplo, en la década de los 50 y 60 sí se respetaba todo esto.

Sea pues. Vale.

 

Deja una respuesta