CÓMO ACABAR CON LA REPROBACIÓN ESCOLAR

Por: José Octavio Camelo Romero

Definitivamente no es por la ruta que la SEP ha trazado.

La SEP pretende ignorar la reprobación escolar simplemente no realizando evaluaciones y pasando a todos los estudiantes de los niveles básicos, inicial, preescolar, primaria y secundaria, al siguiente grado, aunque “no este consolidado su aprendizaje”.

El resultado de esta “disposición oficial” será la mediocridad en el mejor de los casos, y, la ignorancia, en el peor.

La solución no es sencilla.

Se tienen a 2 organizaciones magisteriales grillas: el SNTE y la CNTE.

A unas normales desactualizadas en sus “Planes y Programas de Estudio” en el mejor de los casos. Y en el peor, dominadas por las “organizaciones magisteriales grillas”.

Por lo tanto, que producen las normales: Docentes desactualizados y grillos,

Ante esa situación, ¿Qué hay que hacer?

En primer lugar “sacar a los grillos de la SEP”. Desde el secretario para abajo. Y en seguida, hacer lo mismo en cada Entidad Federativa.

En segundo lugar, “actualización de los planes y programas de estudio” de las normales federales y de cada entidad federativa con la incorporación de las neurociencias, neuroeducación, neuropedagogía, neurodidáctica, y, la incorporación de los últimos saberes de las demás ciencias, sobre todo, de la Física, con la Mecánica Cuántica, de la Química, de la Biología, etc. Pero, además, incorporar el uso adecuado de las TIC y la IA.

En tercer lugar, actualizar a los docentes que están en el ejercicio de la educación pública.

Y, en cuarto lugar, desterrar las grillas y a los grillos de la educación pública.

Más que evitar la evaluación para que no haya reprobados en las escuelas públicas, se debe de instrumentar de inmediato un programa de actualización de los docentes en activo en la educación pública.

Uno de los saberes de mayor reprobación son los “saberes aritméticos en primer término, y los saberes algebraicos como consecuencia de lo anterior”.

Vamos a realizar un ejercicio para que se comprenda con mayor profundidad la magnitud del problema de la educación pública y la urgente necesidad de actualizar a los docentes en ejercicio educativo.

¿Cuál es la capacidad o la habilidad fundamental del saber aritmético?

Capacidad o Habilidad que está presente desde la “Educación Inicial”, o sea, de 0 a 3 años, hasta la “Educación Superior”, o sean, los Saberes Universitarios.

Primero hay que hacer la diferenciación de lo que es “Capacidad” y lo que es, “Habilidad”.

Sin entrar en honduras, la “Capacidad” es un atributo o una propiedad de un “Organismo”.

Y la “Habilidad” es un “saber” o un “hacer” que el organismo adquirió como consecuencia de “experiencias”, evidentemente anteriores.

Hecha esta aclaración, entonces diremos, que la “capacidad fundamental” no solo de la aritmética, sino de toda la matemática, es la “Capacidad de Discriminar”.

Y, ¿Cuándo surge?

Extraordinariamente, cuando el feto está en el vientre de la madre.

Entonces el docente debe explicarles a sus alumnos, sean de matemáticas o no, el surgimiento y desarrollo de la “Capacidad de Discriminar”. Si son alumnos de matemáticas, la “Capacidad de Discriminar Cantidades, o Incógnitas, o Funciones, etc.”

¿Cuándo empieza el Feto a Discriminar estímulos?

Los estímulos gustativos o químicos el organismo los incorpora a través de las “Papilas Gustativa”. Esos estímulos van directos al Cerebro. Los demás estímulos siguen una ruta antes de llegar al cerebro.

Por eso, las papilas gustativas y los receptores olfativos maduran muy temprano en el útero:

Semana 12: El feto ya traga líquido amniótico y puede discriminar sabores básicos como el dulce, el ácido y el amargo.

Semana 26: Muestra preferencias y respuestas motoras como gestos o deglución acelerada según los matices químicos de los alimentos que consume la madre.

En general, la capacidad del feto para discriminar diferentes estímulos aparece de forma progresiva entre las semanas 24 y 32 de gestación.

La Discriminación Auditiva se da de la Semanas 24 a la 30

El oído se conecta con la corteza cerebral y permite diferenciar sonidos con precisión:

Semanas 24 a 27: El feto empieza a discriminar ruidos externos del ruido biológico interno de la madre como los latidos o la digestión.

Semanas 28 a 32: El cerebro ya es capaz de discriminar sílabas, variaciones fonéticas y cambios de tono en el habla.

De Semana 30 en adelante puede discriminar voces masculinas de femeninas y reconoce claramente la voz de la madre frente a la de un extraño.

La Discriminación del Dolor y del Tacto ocurre a partir de la Semana 26

A partir de la semana 26 las vías que conectan la periferia del cuerpo con la corteza cerebral se completan. El feto puede discriminar un toque suave de un estímulo nocivo o doloroso, generando respuestas bioquímicas y reflejos físicos diferenciados ante el dolor.

La capacidad del feto para discriminar estímulos sensoriales depende de la maduración del tronco encefálico, el tálamo y las cortezas sensoriales primarias, como la auditiva y la somatosensorial, conectadas mediante procesos de sinaptogénesis y migración neuronal.

O sea, hay que estimular el fortalecimiento y desarrollo de la “Discriminación”

 

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