Alarmante incremento de la drogadicción en México

CON PRECAUCIÓN
Por: Sergio Mejía Cano
De acuerdo a varios analistas, coinciden en que cada día es más alarmante el incremento de mexicanos de ambos sexos que utilizan determinados tipos de drogas; enfatizando que, anteriormente nuestro país era más bien un territorio de paso para hacer llegar estupefacientes al vecino país del norte. Sin embargo, ya desde hace varios años que México dejó prácticamente de ser un trampolín para la alberca que son los Estados Unidos de América, para convertirse ya, no en una alberca, sino una especie de chapoteadero que cada día se agranda más y su profundidad también.

Se dice que existen varios factores que inducen a algunas personas para caer en el mundo de las drogas, gente no nada más pertenecientes a las nuevas generaciones, sino prácticamente de todas las edades después de la adolescencia, porque se ha comprobado que hasta adultos mayores, después de haber llevado una vida sin ningún tipo de drogas más que el alcohol, ahora se ven algunos de ellos con la mirada perdida o se sabe que están en un centro de rehabilitación, conocidos coloquialmente como anexos.

Se entiende que cualquier producto que se puede ingerir y que altere la mente de las personas ya es considerado como droga; el problema es que hoy en día se ha incrementado enormemente la producción de drogas artificiales, con químicos altamente dañinos para el organismo humano, por lo que ahora el consumo de drogas naturales como la mariguana, el peyote, el opio, la amapola, la adormidera, la pasiflora y, en el sur del continente, la hoja de coca; sustancias naturales que, precisamente la Madre Naturaleza por algo las produce, tal vez no para su comercialización y con fines de lucro, sino como un fortalecimiento para el cuerpo humano y de otras especies que las consumen, porque lo que da la Naturaleza no es únicamente para los humanos, sino para todos los seres que habitan este planeta y que por alguna razón, se acercan a consumir estos vegetales naturales.

Ah, pero como el ser humano en todo lo que encuentra o descubre, de inmediato piensa la manera de obtener algún tipo de ganancia y, obviamente como un medio de dominación y manipulación, de inmediato vio que se podría sacar mucho provecho de lo que produce la tierra sin necesidad de ser sembrado; nada más cosechado. Y, ya una vez que se aplica la ley de la oferta y la demanda, ahora sí sembrar y cosechar en grandes cantidades; de ahí que tal vez por lo mismo, ha aumentado el número de drogadictos en nuestro país y también los grupos que se encargan de distribuir ya no estas drogas de origen natural, sino que, para obtener más ganancias sin tener que regar y cuidar cultivos, mejor crear laboratorios químicos para elaborar drogas de más pronto efecto y duración y, desde luego, de más pronto acceso y alcance a las personas susceptibles a la drogadicción.

Volviendo a eso de la gran alberca de la drogadicción que son los EUA, el trampolín no es nada más el que creen que solamente existe en su frontera sur, sino que posiblemente haya una gran cantidad de trampolines en ambas costas y a lo largo de su frontera norte, así como trampolines aéreos y terrestres de todo tipo. Un mal necesario para los gobiernos estadounidenses en el entendido de que les conviene más tener a sus jóvenes atontados para distraerlos de lo nefasto que es su país en todos los aspectos; pero más atontados a  los veteranos que han participado en las invasiones a otros países en donde, se ha documentado, el mismo gobierno estadounidense llegó a estimular a sus soldados para que masacraran pueblos enteros sin ningún remordimiento; un remordimiento que les llega más temprano que tarde cuando vuelven a su país y comienzan a reflexionar sobre lo que hicieron, sin saber cómo ni por qué.

Que en México haya crecido el número de drogadictos, por más campañas de disuasión que ha llevado a cabo el gobierno mexicano (algo que no quiere hacer el gobierno de los EUA), por desgracia se tiene la contraparte en las series televisivas que enaltecen el narcotráfico, el consumo y tratar de engañas a las nuevas generaciones pintándoles un mundo de lujo y riquezas al por mayor como con el que pintan a quienes comandan o encabezan los supuestos cárteles o grupos del crimen organizado que, si bien son ficticios, para muchas mentes jóvenes o débiles se les hace creer que es una vida maravillosa; aunque efímera.

Estas series televisivas y hasta películas referentes al mundo de las drogas son el anzuelo perfecto para precisamente atrapar a esas mentes débiles.
Sea pues. Vale.

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