Morena necesita desgranar la mazorca o sacudir el árbol

CON PRECAUCIÓN

Por: Sergio Mejía Cano

Todo indica que tal vez los próximos comicios electorales que se llevarán a cabo el próximo año de 2027 serán una prueba de fuego para la actual dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, sobre todo en las entidades en donde se va a elegir gobernadora o gobernador.

Si bien la misma, Ariadna Montiel se pronunció con vigilar con lupa a quienes aspiren a las candidaturas, posiblemente se le pasen algunos detalles al irse con la finta de encuestas amañadas o por informaciones falsas en determinadas encuestas que pintan a varios de los aspirantes como un dechado de virtudes, impolutos, sin mácula alguna de las que podrían ser tachadas como tergiversadas.

Así que, por lo mismo, el equipo de la actual dirigente nacional de Morena debe de actuar con una revisión a fondo y no basarse nada más en encuestas a modo que para nada son reales, sino de lo más ficticias que, en dado caso, podrían engañar no nada más al equipo de, Ariadna Montiel e incluso a ella misma, sino también a buena parte del electorado que se deja ir con la finta de lo que les dicen o leen sin investigar más allá.

Por esto mismo, lo más viable sería que se hicieran sondeos casa por casa, en parques y jardines, en centros comerciales, en la vía pública preguntándole a la gente si conoce de bien a bien cómo ha trabajado determinado servidor o servidora pública; si ha trabajado

bien en su cargo que ocupa o que ocupó anteriormente a ahora que su nombre aparece constantemente en los medios de información y en las redes públicas como ser aspirante a gobernar su entidad; si ha sentido algún beneficio por el trabajo desempeñado ya sea al ocupar un cargo de elección popular, si como legislador o legisladora trabajó buscando el bien de sus representados, mirando en lo posible las mejoras en los distritos que representan su demarcación, ya sea a nivel local o federal.

Y, en caso de haber presidido un municipio, si realizó varias obras estructurales, si cumplió cubriendo de bien a bien los servicios públicos como alumbrado, agua, recolección de basura; calles limpias y sin baches, así como plazas y jardines en buen estado; atención en seguridad pública con vigilancia y patrullajes constantes; servicio del transporte público eficiente, regulación de vendedores ambulantes, banquetas libres para los peatones, etcétera.

Así que, si bien entre las filas de Morena se habla de unidad, por lo que se ve, ya comenzaron los golpes bajo la mesa entre estas mismas filas con posibles ataques terciados para que no se sepa, por lo pronto, de dónde y de quién vienen, con el fin de denostar a morenistas que aspiran a los mismos cargos y que sienten cierta y determinada ventaja en alguien más, por lo que tal y como ha sucedido en la política en nuestro país, ya comienzan a verse ataques, denuncias, difamaciones deshonestidades sin fundamento alguno; todo, con el fin de hacer la mosca chillar y así, denostar en lo que se pueda a otro posible candidato o candidata.

Uno de los principales problemas que se ven en Morena, son prácticamente los mismos que comenzaron a darse en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y que infortunadamente lo llevaron a su desaparición del mundo político en nuestro país, debido a las luchas entre las diversas tribus que se dieron al interior del PRD al querer llevar nada más beneficio a esas tribus, de grupos ala interior y sin tomar en cuenta las necesidades de la población que, un día creyó que ahora sí habría un partido político que vería por la Nación; pero ya está visto y comprobado que no fue así.

Otro de los graves problemas que ya se notan al interior de Morena, son los daños colaterales que dejó, Mario Delgado Carrillo cuando fungió como presidente nacional de Morena, al abrirle las puertas a militantes de otros partidos políticos que, al llegar desplazaron a integrantes de Morena que habían forjado su creación; a quienes jamás habían militado en otro partido político y que al momento de esperar alguna candidatura ganada a pulso en la conformación de Morena, de pronto se vieron desplazados por políticos allegados de otros partidos políticos supuestamente porque podían jalar más votantes por ser ya conocidos.

Lo más probable es que, Mario Delgado les haya abierto las puertas a unos caballos de Troya que, al ver crecer la popularidad de Morena, vieron la posibilidad de seguir mamando de la ubre presupuestal para no pasar al ostracismo político en caso de quedarse en sus partidos nodrizas.

Ojalá y Ariadna Montiel no se equivoque.

Sea pues. Vale.

 

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