Por: Sergio Mejía Cano
El tema del agua sucia y hedionda que sale de las tuberías en gran parte de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, no es poca cosa, pues podría estar generando enfermedades que, si bien no se han manifestado del todo, tal vez más temprano que tarde comenzarán a verse y comprobarse los efectos que están afectando a los habitantes de la perla tapatía.
Enfermedades que podrían entrar al cuerpo humano al momento de bañarse, lavarse las manos, fregar los trastes, lavar ropa, etcétera y, posiblemente hasta por el aroma que se dice, despide esta agua de dudosa calidad, porque según comentarios de habitantes de esta ciudad afirman que, aunque en algunas zonas de la ciudad ya se aclaró el color del agua que reciben a través de las llaves de uso doméstico, todavía contiene un olor pestilente, por lo que no deja de ser cuestionable la calidad de agua que están recibiendo ya quienes la reciben incolora; aunque no inodora.
Uno de los problemas que, posiblemente pudiera ser más grave es para las personas que, por necesidades de su estatus de vida tengan que alimentarse en la calle debido a la lejanía de sus domicilios a la hora de los alimentos que les proporcionan en sus lugares de trabajo, porque es probable que no todos los trabajadores que tienen turnos fraccionados o corridos, pero con un intermedio para disfrutar los sagrados alimentos lleven su lonche, su vianda, su rancho, etcétera, por lo que tienen que acudir a establecimientos de cocinas económicas, puestos de tortas, tacos o fondas cercanas a sus centros de trabajo.
Así que, debido a esto y porque se ha documentado que el agua sucia y olorosa sale en muchas de las colonias de la periferia y, se ha dicho que hasta en zonas céntricas, por lo que en donde se preparan alimentos también podrían tener el mismo problema de estar recibiendo agua no apta para preparar alimentos; aunque, claro está, en algunos de estos establecimientos podrían tener filtros especiales para purificar el agua de uso para preparar los alimentos y el agua fresca de sabores que expenden; sin embargo, y como para todo hay gente, podría ser que en algunos de estos establecimientos haya quienes apliquen la máxima muy usada por una gran mayoría de mexicanos: ¡ahí se va!
La perla tapatía se caracteriza por elaborar birotes, bolillos, teleras y pan dulce que no se pueden comparar con los que se hacen en otras ciudades del país; porque se dice que es la altura de la ciudad y el aire los que hacen que los birotes ya sea salados o al que se conoce en Guadalajara como fleima o algo así; pero también se ha dicho que el agua también
cuenta para dar sabor y textura a esta clase de pan. Así que, a la mejor en algunas panaderías podrían estar elaborando estos birotes revolviendo la harina y demás insumos con el agua tal y como sale de la llave; aclaro que es especulación y no que así sea, pero todo puede suceder debido al ahorro económico que pudiera darse en algunas panaderías.
Según comentan conocidos, amigos y familiares que viven en Guadalajara que, este problema del agua sucia y con mal olor no es nuevo, sino que se empezó a detectar desde el inicio de la anterior gubernatura que encabezó, Enrique Alfaro Ramírez (2018-2024), por lo que varios -una gran cantidad- de los habitantes de la perla de occidente especulan que, Enrique Alfaro algo pudo haber hecho para que el agua comenzara a salir de mala calidad debido a la posibilidad de obtener alguna ganancia bajo el pretexto de regenerar las plantas de tratamiento que dependen del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).
Porque habría que tomar en cuenta que, dichas plantas de tratamiento algunas ya tienen más de 50 años de funcionamiento; pero quizás más viejas aún, podría ser la mayor parte de la red de tuberías en una extensa capa de la mancha urbana de la zona conurbada que aglutina ya hasta seis municipios: Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y El Salto.
Sin embargo, ahora el actual gobernador de Jalisco, Jesús Pablo Lemus Navarro, ha dicho que ya cuenta por lo menos con cuatro inversionistas dispuestos a invertir en la creación de un segundo acueducto proveniente del lago de Chapala, es decir, meter capital privado para la construcción de este segundo acueducto, supuestamente dizque para llevar agua de calidad a Guadalajara; ¿agua de calidad de Chapala?
Está plenamente documentado y comprobado que el lago de Chapala está muy contaminado debido todo lo que arrastra el río Lerma desde el estado de México.
Sea pues. Vale.
