Por: José Octavio Camelo Romero
Antes de iniciar con las reflexiones, vale la pena visualizar estas interrogantes.
¿Cuándo surgió o se formó nuestro Universo?
¿Nuestro Universo es único o existen además del nuestro, otros?
¿De qué está hecho o constituido?
¿Cuándo, cómo y por qué surgió la vida?
¿Por qué está en constante expansión nuestro Universo?
¿Cuándo desaparecerá?
¿En qué se equivocó Spinoza sobre su Dios?
Desde la respuesta a la primera interrogante nos encontramos con la necesidad de definir nuestra posición epistemológica.
“Una cosa es el Ser Existencial, Objetivo, y otra muy distinta es La Capacidad De Conocer a ese Ser.”
Si nuestro Universo surge, como nos dicen los científicos, de una “Singularidad Inicial”, entonces tengo que ponerme “o unas gafas objetivas o unas gafas místicas”.
Para empezar, en el mejor de los casos, “la singularidad es la ruptura de reglas”.
Pero, ¿Quién impuso o puso esas reglas”?
¿Acaso fue el Dios de Spinoza o cualquier otro Dios?
O simplemente no hubo ninguna singularidad, pero sí, un acontecimiento provocado por la existencia de ciertos elementos cosmológicos o cósmicos y condiciones existenciales de dichos elementos que llegaron a estados críticos provocando la “Gran Explosión”.
Y a partir de allí, surge o se inicia la construcción de Nuestro Universo.
Pero, así como el nuestro ¿Existen otros Universos?
La respuesta es simple: No hay un por qué no.
Así como el nuestro, o incluso distintos, puede haber más Universos.
Aún con la tecnología actual y con la Física Cuántica, no tenemos la capacidad para conocer cabalmente a nuestro Universo. Aunque hemos deducido e inducido algunos conocimientos e hipótesis existenciales.
Nuestro Universo a partir de su nacimiento se expande. Sin embargo, esa expansión parece no tener “Límite”.
La Tierra y nuestro Sistema Solar están sujetos a esa “Expansión de nuestro Universo”. Pues “Si”, no hay “Porque No”.
Y, ¿Qué va a Ser de nosotros los Terrícolas?
Pues si el loco del Trump y el loco de Corea del Norte no provocan la guerra nuclear, nos convertiremos en “Huéspedes” de otros Universos.
Pero, ¿Cuál es la causa de la expansión de nuestro Universo?
La energía oscura constituye aproximadamente el 70% del contenido total del universo y es responsable de la aceleración en la expansión del universo. A medida que el cosmos se expande, la gravedad debería frenar esta expansión, pero la energía oscura ejerce una fuerza repulsiva que contrarresta la gravedad, haciendo que el universo se expanda a un ritmo cada vez mayor.
Según la teoría de la relatividad de Albert Einstein, la energía oscura es una propiedad intrínseca del espacio vacío, que se mantiene constante a medida que el universo se expande.
Otra teoría sugiere que la energía oscura es el resultado de partículas subatómicas llamadas quintaesencie que interactúan con la materia y la radiación, generando una fuerza repulsiva que impulsa la expansión del universo.
Y aquí tenemos una sorpresa. Resulta que el “Vacío” no existe, esto es, “No Está Vacío”.
Y lo que es mejor, en el vacío existe la “Energía del Vacío” de la cuál surge la “Materia Ordinaria”
La transformación de energía en masa en el universo cuántico se basa en la equivalencia fundamental establecida por Albert Einstein (E=mc2) donde la masa y la energía son dos formas de la misma entidad física. En el nivel subatómico, esta conversión ocurre mediante la creación de pares de partículas a partir de energía pura.
El modelo estándar de la física de partículas explica que las partículas obtienen su masa al interactuar con el “campo de Higgs”.
Las “partículas que interactúan” con este campo se mueven con dificultad, son «pesadas» o tienen mucha masa, mientras que las que “no interactúan” como los fotones, no tienen masa.
Cuando una partícula elemental se mueve a través del vacío, la interacción con el campo de Higgs contribuye a su energía total. Según (E=mc2) esta energía acumulada por la interacción se manifiesta como “masa en reposo”.
En el mundo cuántico, es posible convertir energía pura en materia. Si se concentra suficiente energía como la de los “fotones de alta energía”, esta puede transformarse en una partícula y en su correspondiente antipartícula.
Y en el “proceso inverso”, en la aniquilación de pares, “materia y antimateria” se libera energía. Ahora si ya podemos explicarnos el “Big Bang”.
El universo era una masa indiferenciada de energía pura en un volumen puntual. A medida que el universo se expandió y enfrió, esa energía condensó en estructuras más estables, dando lugar a las partículas subatómicas con masa. En el “Universo Cuántico” la “Masa es Energía Concentrada y Estructurada”.
La Masa y la Gravedad están directamente relacionadas por la Fuerza de Atracción Gravitacional, la cual es proporcional al producto de las Masas de dos cuerpos e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellos. Una mayor Masa (m) implica una mayor Fuerza de Atracción (Peso), esto es P=mg
