El sistema gratuito de salud es un mal ejemplo para los gobiernos gringos

CON PRECAUCIÓN

Por: Sergio Mejía Cano

Ante el evidente bloqueo y embargo que han sostenido desde principios de los años 60 del siglo pasado los gobiernos estadounidenses en contra de la hermana República de Cuba, la bella, hay muchos mexicanos que alegan que esto no es cierto creyendo más de que en la isla mayor de las Antillas se ejerce una dictadura a la que hay que castigar; sin embargo, este castigo no es precisamente para el supuesto gobierno dictatorial, sino para el pueblo cubano en su conjunto.

Ante este hecho han surgido varios comentarios respecto al porqué ese empeño de los gobiernos gringos si alegan que el sistema adoptado por el otrora comandante, Fidel Castro Ruz. Obviamente que, no es que el sistema implantado en la isla sea malo, sino que pone un mal ejemplo para cualquiera otra nación en Latinoamérica que determinara impulsarlo también, ya que claramente un sistema social en beneficio de la población de un país contraviene los intereses del ogro capitalista que busca ganancias económicas hasta para que los pueblos puedan respirar.

Se ha documentado que el Sistema de Salud en Cuba hay llegado a ser de los más adelantados no nada más en el hemisferio occidental, sino de otras partes del planeta; un sistema de salud tan eficiente que le ha demostrado al mundo entero que la salud es un derecho inalienable para el ser humano. Cuba ha exportado médicos y conocimientos sobre la salud a varios países, inclusive nuestro país; pero lo que más incomoda a los gobiernos estadounidenses es que la salud esté garantizada para todo el pueblo cubano y que sea gratuita, por lo que esto los gringos lo toman como un mal ejemplo debido a que en los propios Estados Unidos de América (EUA) la salud de sus ciudadanos es más un negocio económico que un derecho.

Y es tan bueno el sistema de salud cubano que se ha dicho que hasta millonarios estadounidenses y de otros países han acudido a Cuba para atenderse de sus malestares; claro que, con sus respectivos pagos, pero que en nada se comparan con los precios que tendrían que pagar en sus propios países.

Se ha dicho que la atención médica en los EUA cuesta mucho dinero y más, si no se cuenta conseguiros médicos que, es lo que más predomina en ese país; sin embargo, con la economía decreciente en ese país del norte del continente americano, así como el creciente desempleo, se dice que infinidad de ciudadanos estadounidenses han perdido la capacidad para contratar esos seguros médico y, en caso de seguir teniéndolos, estos no cubren cirugías altas y hasta de hospitalización; ya no se diga para la adquisición de medicamentos de cualquier tipo y sustancias.

Así que, si para los gobiernos estadunidenses la salud es un vil negocio, ahora su incomodidad estriba en que en México se está poniendo cada día más atención en el Sistema de Salud con el fin de que toda la población mexicana sea atendida cuando lo requiera y de manera gratuita o al menos con los gastos mínimos como el tener que transportarse a la clínica u hospital que le corresponda.

Desde luego que el trabajo que está realizando el actual gobierno federal en cuestión de Salud ha sufrido muchas trabas debido a la mala herencia que dejaron los gobiernos anteriores al que llegó en el año de 2018 y, la mayoría de esas trabas se deben principalmente porque ha estado pisando muchos callos y de gran magnitud, pues se tuvo que regularizar el abasto de medicamentos e insumos para todos los hospitales y clínicas en el servicio de salud pública, ya que existían actos malvados como en el suministro de medicamentos que los distribuían entes que nada tenían que ver con algún laboratorio farmacéutico, sino que eran particulares los que adquirían infinidad de medicamentos para revenderlos al Sector Salud a precios muy inflados, por lo que, al adquirirlos ahora directamente de los laboratorios el mismo gobierno les tumbó el redituable negocio a aquellos particulares que traficaban con los medicamentos; y lo peor, es que se ha documentado que algunos de esos medicamentos aparecían en papel y facturas nada más, pero no físicamente, sobre todo, los referentes a la oncología.

Otro claro ejemplo de que la atención médica en los EUA es muy cara se presenta en la frontera norte de México, a donde acuden muchos ciudadanos norteamericanos a atenderse de todo malestar, sobre todo de aquellos gringos que no pueden o quieren ir a Cuba para atenderse. ¿Y por qué acudir a ciudades fronterizas en México? Pues precisamente por economía y buena atención de salud pública como privada.

Sea pues. Vale.

 

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