Hace 2.300 años Aristóteles dijo que el ser humano era más que la suma de unas partes. Hoy en día, la ciencia y la tecnología han permitido que el cerebro se conecte a las computadoras y a numerosas herramientas en la biomedicina, en la bioingeniería, etc. Con ello se ha logrado que personas que han perdido sus extremidades puedan tenerlas artificiales conectadas a su cerebro y que este ejerza funciones complejas reemplazándolas, o que personas con enfermedades neurológicas incurables y de muy difícil manejo, hayan podido aliviarse mediante estimuladores colocados en regiones profundas del cerebro como el tálamo. O que invidentes, mediante equipos electrónicos sofisticados, hayan logrado que el cerebro capte imágenes haciendo conexiones entre un ojo artificial y el cerebro para lograr que vean. En fin, no es impensable que en el futuro se pueda lograr un cerebro conectado a computadoras muy sofisticadas para lograr un rendimiento mucho mayor.
El cerebro del futuro no es que vaya a cambiar drásticamente en cuanto a su
sistema de almacenamiento y procesamiento de la información.
Simplemente va a conectarse y comunicarse mejor con las computadoras y se va a complementar mejor para funcionar en forma más eficiente y con menor riesgo de equivocación.
Los programas avanzan más, y, están permitiendo que todo se pueda categorizar mejor. La información de una empresa se está organizando mejor y su sistema de categorización es todos los días más sofisticado facilitándole al cerebro un
funcionamiento más eficiente y con una menor carga.
El símbolo H+ es un código utilizado por muchos futurólogos para designar una versión repotenciada de la humanidad. Esta versión H+ del ser humano conlleva un despliegue de nueva tecnología que incluye células madre, robótica y drogas estimulantes del cerebro para superar las limitaciones actuales.
El concepto de mejorar el funcionamiento cerebral mediante un medicamento que mejore la atención, la memoria y la capacidad de planeación no es un asunto del futuro, ya se está trabajando en esto y el objetivo es llegar a desarrollar un mejor cerebro que funcione más eficientemente, desde luego, para que el Capitalismo pueda explotar más y mejor, a sus trabajadores, o sea, a la sociedad.
La obsesión actual por desarrollar medicamentos que estimulen el aparato cognitivo usando sustancias que aviven la inteligencia es un hecho, ya se habla de los medicamentos inteligentes, neotrópicos, neuro estimulantes y hasta del viagra del cerebro. Por eso los gobiernos de las potencias económicas y bélicas no pretenden liberarse del capitalismo. Antes bien, apoyan la sobre explotación de sus pobladores, de sus trabajadores.
De hecho, llegará el día en que se produzcan SUSTANCIAS PSICOTRÓPICAS que puedan ser utilizadas libremente por los trabajadores.
Lo grave es que, en varias encuestas y centros de educación superior de muchos países, ya los estudiantes las están usado.
Y, ¿Qué será del aprendizaje en el futuro?
Desde luego que, en el futuro, los estudiantes aprenderán de manera distinta, tanto por el desarrollo de la Tecnologías de la Información y de la Comunicación, identificadas como TIC, como por los Psicotrópicos fomentados por el capitalismo para explotar más a sus trabajadores.
Sin embargo, no se puede negar que por lo menos en México sus modelos de aprendizaje han sido anacrónicos.
¿Qué pasa con los estudiantes promedio o con mayor dificultad de aprendizaje? Este método es pésimo y lo que logra en muchos estudiantes es frustración además de un bajo rendimiento académico.
En el futuro con el desarrollo de las TIC, con la divulgación de los Psicotrópicos y con métodos de aprendizaje adecuados a las nuevas circunstancias, el estudiante brillante aprenderá más, y más fácilmente. Y el estudiante promedio o de un bajo rendimiento, se le facilitará su aprendizaje y su vida.
Para eficientizar el aprendizaje seguro que el capitalismo impulsará clases grabadas en línea. Con estos materiales, el estudiante llegará a clases previamente preparado por haber tenido acceso al material de estudio previamente en línea.
La manera como aprenderá el cerebro del futuro indiscutiblemente que cambiará. Los actuales estudiantes aspiran a una mejor educación y los Centros Educativos muchas veces no cuentan con el presupuesto y no pueden satisfacer esa demanda estudiantil.
Sin embargo, en el futuro las condiciones serán otras y los estudiantes de futuro tendrán otras condiciones de vida y de estudio.
Seguramente la intervención del profesor en una clase será muy corta, de 10 a 15 minutos, pues todo estará a la mano del estudiante.
Vale la pena prever al capitalismo del Siglo XXI
Agradezco a mis lectores.
