Más vale prevenir que lamentar

CON PRECAUCIÓN

Por: Sergio Mejía Cano

Este pasado día 08 de julio del año en curso, en el periódico Nayarit Opina aparece una nota firmada por el reportero, Rafael Delgado Gutiérrez con el encabezado: “Exceso de velocidad y alcohol, causas de tragedias: Sistiel Buhaya”. Nota en donde también se señala que, la secretaria de Movilidad llamó a la ciudadanía a impedir que personas en estado inconveniente manejen, especialmente al salir de fiestas, graduaciones y eventos masivos.

Informó la secretaria de Movilidad que el exceso de velocidad y el consumo de alcohol han sido identificados como los principales factores en los accidentes fatales registrados recientemente en Nayarit, advirtiendo que, aunque existen operativos de prevención, la responsabilidad ciudadana es fundamental para evitar tragedias; también se han intensificado operativos de verificación de unidades.

Sistiel Buhaya hace un llamado a quienes asisten a fiestas, graduaciones y eventos masivos en donde se consume alcohol, para que no permitan que una persona en estado inconveniente tome el volante, por lo que pide a familiares, amigos e invitados que, si detectan que alguien no está en condiciones de manejar, intervengan, pidan apoyo y actúen de manera responsable, porque más allá de los costos económicos de estos hechos lo más importante es la responsabilidad que deben asumir las personas al conducir, porque a pesar de los operativos en donde participan patrullas de diversos ámbitos, ante un error humano o una decisión irresponsable es difícil evitar una tragedia.

Destacó la secretaria de Movilidad del estado de Nayarit que, este tipo de accidentes, algunos de ellos de fatales consecuencias, no nada más se dan en la ciudad, sino también en carreteras, donde el exceso de velocidad se combina con otros factores de riesgo como la lluvia, el clima y la falta de visibilidad, ya que, en esas condiciones al conducir rápido reduce la capacidad de reacción aumentando la posibilidad de hechos fatales, sobre todo.

Y vaya que tiene razón la secretaria de Movilidad en Nayarit, pues constantemente se informa, cuando suceden la mayoría de los accidentes de tránsito tanto en zonas urbanas como rurales, así como en carreteras, se ha llegado a dictaminar exceso de velocidad debido a la magnitud del accidente, así como documentar que alguna o varias de las personas involucradas en los accidentes despedían olor a licor, traían bebidas alcohólicas en sus vehículos o daban muestras claras de estar alcoholizados o hasta alterados por otras substancias. Claro que también podría haber otros factores no necesariamente

atribuibles al exceso de velocidad o estado inconveniente de quienes conducen los vehículos, sino también debido a perder el control al derrapar por el piso mojado o alguna obstrucción por ganado, piedras, ramas o grava suelta, así como algún derrame de algún líquido proveniente de algún vehículo de carga cuyo conductor no se dé cuenta que el contenido que lleva se va derramando de alguna forma.

Quizás alguien recuerde aquella campaña que se difundió ampliamente allá por la década de los años 90 o antes, cuando se pudo de moda aquello de “el conductor designado”; una campaña que pudo haber sido nada más como una llamarada de petate, aunque hubo quienes sí la llegaron a aplicar. Sin embargo, tal vez llegó a resultar algo difícil que alguien, al andar de parranda se abstuviera de ingerir cualquier tipo de licor mirando como sus amigos se embriagaban; obvio que hay personas que no toman licor con alcohol, pero por lo regular son las personas que no gustan de las parrandas y menos a desvelarse haciéndola de pilmamas.

Esto de la prevención y el llamado a la gente para no maneje en estado inconveniente, así como no permitir que alguien en algún tipo de estado alterado se ponga tras un volante, está más que bien; sin embargo, al parecer no se ha tomado en cuenta otro factor determinante que, últimamente ha sido causante de infinidad de accidentes de tránsito: el uso del teléfono móvil al ir conduciendo algún vehículo, del tipo que sea.

Está documentado que en Nayarit está estrictamente prohibido usar el celular al ir manejando y que es motivo de una sanción económica cuya multa puede alcanzar los cuatro mil pesos; sin embargo, basta con estar en alguna esquina o detenerse a mirar el tránsito vehicular en cualquier parte de la ciudad, pero más en las colonias de la periferia, para ver y comprobar cómo hay muchas personas que llevan el teléfono móvil en una de sus manos mientras van conduciendo.

Sea pues. Vale.

 

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