Por: Sergio Mejía Cano
En una de las entregas anteriores en donde se hablaba de que lo sintético había sustituido gran parte de productos naturales, un antiguo compañero ferroviario me comenta en un mensaje si un servidor recordaba aquella anécdota cierta vez que íbamos viajando varios trabajadores en un tren de pasajeros entre quienes viajaba un compañero al que siempre le gustó o gusta vestirse muy bien.
