Manuel Aguilera Gómez.
Reducir el presupuesto, empequeñecer al Estado, menguar su capacidad conductora de la actividad económica, es el objetivo central de la política económica de los lustros recientes. Hace treinta años, los “recortes presupuestales” obedecían a los dictados del FMI; ahora, forman parte de la cotidianidad.
