Se trata de una condición clínica caracterizada por la presencia de una parálisis facial congénita habitualmente bilateral, que también involucra la afectación de los movimientos oculares laterales externos. El Seguro Social cuenta con los servicios de Pediatría, Cardiología, Gastroenterología, Neonatología, Audiología, Oftalmología Pediátricos y Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales, para una detección temprana. Cuando un bebé no sonríe, no responde a la interacción visual con la madre o tiene una cara poco expresiva, es recomendable acudir a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) correspondiente para iniciar el proceso de evaluación necesario.