Por: Sergio Mejía Cano
Sucede en ocasiones que, cuando señalan y acusan a un funcionario o servidor público de enriquecimiento ilícito o irregular, sale avante danto algunas autoridades que no hay pruebas al respecto; pero, también hay voces que aducen que, si bien los acusan de enriquecimiento ilícito o por corrupción, no los están acusando de tontos, ya que sobre estos acusados se dice que cuentan con grupos de contadores y asesores que les indican cómo hacer las cosas para que no haya evidencias de sus malversaciones o cualquier tipo de fraude o corrupción.
