Por: José Octavio Camelo Romero
Para mí no fue sorpresa.
En artículos anteriores ya lo había señalado.
Y no es que esté mal. No es que no me guste el PCUS. Pues de allí vengo, allí hice mi experiencia política juvenil.
Allí aprendí la máxima. “LA DICTADURA DEL PROLETARIADO”.