CON PRECAUCIÓN
Por: Sergio Mejía Cano
Entre la sabiduría popular han prevalecido varias frases de diferente origen que son: la pluma es más poderosa que la espada, la lengua es más filosa que la espada y, con el puro peso de tu lengua puedes aplastar a una persona; si antes tenían cierto efecto, hoy en día con el avance tecnológico en cuanto a comunicación se refiere, se ve que dichas frases han contribuido para denostar casi en forma inmediata a quienes van dirigidas, así sean puras falsedades debido a las redes sociales que, gracias al internet, de inmediato llegan a la mayor parte del planeta.
Quienes más han sufrido ataques, algunos sin fundamento alguno son los políticos y personajes de la farándula; aunque también todo tipo de personas que, ya sea por pura broma o por insidia, se publica en contra de una o varias personas alguna difamación, infundio o hasta una felicitación o que se les enaltezca, por lo regular hay quienes tomen lo que se publica ya sea como una broma o quien se lo tome en serio y comparta lo que vio y leyó, para que se difunda de inmediato; lo malo de esto es que, quienes comparten algún tipo de denostación o difamación, por lo regular no investigan si lo que van a compartir o ya compartieron en las redes es verídico o no, y así se va a las redes en las que habrá muchas personas que tomen como verdadero todo lo que se publica en las redes.
Ahora el riesgo de difamación es más real debido a la aparición de la inteligencia artificial con la que se puede hasta reproducir la voz de alguien sin que tenga nada que ver con las palabras que se ponen en su boca; y no nada más lo que dice, sino que se publican imágenes o videos haciendo tal o cual cosa que no son ciertas, pero que, infortunadamente hay quienes tomas palabras, imágenes y videos como verdaderos, así esas imágenes y videos traigan al pie de ellas que es una creación de inteligencia artificial y, además, porque es bueno recordar que para todo hay gente y, aunque haya quienes crean que todo mundo se da cuenta cuando algo es falso, por desgracia hay crédulos y cretinos de ambos sexos que se van con la finta con lo primero que creyeron entender de lo que miraron y oyeron, y así haya quien trate de aclararles que es una falsedad, se montan en su macho y difunden su entendimiento, aunque sea pura fantasía.
Se entiende que los avances tecnológicos en cuanto a comunicación se refiere y, desde luego, en otros varios aspectos ha beneficiado a la humanidad; sin embargo, también estos avances han dado pie para provocar malos entendidos que, al ir creciendo en muchos de los casos llegan a provocar hasta violencia ya sea entre vecinos, familias, centros de trabajo y, obviamente, entre partidos políticos y más entre estos últimos, ahora que ya comenzaron las campañas de proselitismo para los comicios del próximo año.
Así que, en cuanto a las próximas elecciones se refiere, no nos extrañe cómo serán los ataques entre adversarios políticos no nada más entre partidos antagónicos, sino posiblemente hasta de los mismos integrantes de un partido político que, por no haber sido designados para una candidatura o por no haber quedado su favorito o favorita, atacarán con todo a quien haya sido designado o designada, así sea de su propia asociación política.
Lo más probable es que, ahora con el cuento del narcotráfico, se denueste a determinado candidato o candidata con una supuesta asociación con grupos criminales dedicados al narcotráfico de estupefacientes de todo tipo; así como estar ligados a políticos de antaño que ahora están presos o andan a salto de mata o están siendo investigados o que ya están siendo señalados de varias anomalías, aunque aún estén en funciones. Porque si bien las patadas bajo la mesa empezaron ya desde hace algún tiempo, ahora en cuanto se destapen las candidaturas, no se van tardar en que aparezcan las calumnias, infundios, difamaciones y denostaciones de todo tipo, aunque muchos de los señalamientos que se emitan no sean ciertos en lo absoluto.
Pero algún daño podrían dejar o hacer en el entendido de la conocida frase de que la calumnia no mancha pero sí tizna o tal vez aplicando la frese tan popular como antigua: difama, difama, que algo queda.
Y si bien con el puro peso de la lengua se puede aplastar a una persona, hoy en día esa lengua, con una pluma de por medio y con el soporte de las redes sociales, pues mucho más peso y filo podría tener, convirtiéndola en más filosa y peligrosa que una espada.
Así que aguas con los dimes y diretes por ser puro mitote.
Sea pues. Vale.