Se trata de un tipo de cáncer que puede aparecer en músculo, grasa, tejido conectivo o en huesos; su detección temprana aumenta la posibilidad de conservar la función de la extremidad o del órgano afectado.
Ante la presencia de un abultamiento o lesión que aumenta de tamaño, es importante no minimizar los síntomas, evitar la automedicación y acudir a revisión médica, ya que podrían estar relacionados con un sarcoma, un tipo de cáncer que puede originarse en músculos, grasa, tejido conectivo o huesos, explicó el especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), doctor Ignacio Mariscal Ramírez.