Por: Francisco Cruz Angulo
Los priístas truenan rayos y centellas por la inesperada osadía de Andrés López Obrador que en un santiamén arrebató a su mártir de la democracia Luis Donaldo Colosio el aspirante presidencial del tricolor que fuera asesinado en la colonia Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California durante el gobierno del ex presidente Carlos Salinas de Gortari en 1994.
