Por: Oscar Zúñiga
¡Hijo e’ su! Mal día, me levanto, mi acostumbrado baño, mi desayuno y a trabajar, lo de siempre y todos los días de la semana, ¡uf!, un día más, de esos que uno se sale de su casa dispuesto a buscar la noticia de donde venga, algunas veces la encuentra uno pronto, ya sea porque alguien lo busca a uno, o porque toca la suerte de que algún politiquillo se quiere subir rápido a la palestra política.
