Por: José Octavio Camelo Romero
Hemos planteado que el proceso educativo de los niños, adolescentes y jóvenes mexicanos debe modificarse. En lugar de verlo como un proceso de Enseñanza-Aprendizaje, verlo simplemente como un proceso de Neuroaprendizaje Vivencial. Pero, además, hemos planteado, que la Educación en México debe ser una Educación Inclusiva para que los niños, adolescentes y jóvenes con deficiencias o trastornos del neurodesarrollo, tengan acceso a las aulas regulares. Y, por si fuera poco, hemos incorporado la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de que la Educación Pública en México sea una Educación Científica. Todo esto suena bonito, pero, habrá que resolver neurocientíficamente el proceso de aprendizaje de los niños, adolescentes y jóvenes Neurotípicos, así como, de los Neurodivergentes o de los Neuroatípicos. Pero, además, existe otra problemática: la Formación y Capacitación del personal docente que atenderá a estos niños, adolescentes y jóvenes mexicanos, Neurotípicos y Neurodivergentes o Neuroatípicos.