Por: Sergio Mejía Cano
Respecto a las explosiones en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, aquel fatídico 22 de abril de 1992, varias personas que estuvieron al tanto de varias formas de aquel trágico suceso e incluso quienes de alguna forma llegaron a percibir los nauseabundos olores desde días antes de dichas explosiones han recordado que, si bien mucha gente atribuía aquellos aromas a combustibles, sobre todo, gasolina, también los hubo que afirmaban que aquel olor era más a drenaje que a gasolina; aunque de acuerdo a testimonios de sobrevivientes afirma que el agua de la llave salía sucia.

