LA MENTADA REFORMA ELECTORAL

Por: José Octavio Camelo Romero

Caben varias preguntas en relación con la propuesta de la Reforma Electoral.

La primera interrogante es: ¿Quién es el ideólogo o la ideóloga de la Reforma?

La segunda, es: ¿Le devuelve el ejercicio del Poder Soberano a los mexicanos?

La tercera: ¿La propuesta se consensó con los mexicanos?

Cuarte: ¿Se corre el riesgo de volver al partido político del Estado Mexicano?

Quinta: ¿La propuesta contempla la autonomía de los Poderes de la Unión?

Pues bien. Parece que el ideólogo o la ideóloga de la propuesta de Reforma Electoral se apartaron de la “estrategia política” del creador de MORENA. Por un lado, se olvidó de los “consensos políticos” con los partidos políticos aliados. Pero también se olvidó de los “consensos políticos” de su militancia. Y ya no se diga de los “Sectores Político-Sociales y de la “población votante”.

El ideólogo o la ideóloga de la propuesta de Reforma Electoral al parecer es una persona contraria a los “consensos”, de pensamiento único y, además, dominante.

Vienen a mí las imágenes del “sectarismo” del Siglo XX que vivimos antes de la conformación de una “Fuerza Político-Electoral” con la afluencia de militantes de muchos partidos, incluso de partidos sectarios. Y en esa masa de luchadores político-sociales estaban militantes hasta del Partido Comunista Mexicano. Ese paso fue sumamente importante para pasar de la “vía armada a la vía electoral”

Al clausurar los “Consensos Políticos” de Partidos, de Sectores, de Fuerzas y de personas, ¿Se quiere volver a la vía armada?

La segunda interrogante es importante. ¿La propuesta le devuelve el Poder Soberano que dice la Constitución Política de México que pertenece a los mexicanos?

Definitivamente “NO”. Y no lo hace porque la propia constitución política se lo quita. El Poder Soberano que pertenece a los mexicanos no lo ejercen los mexicanos. Se ejerce, en nombre de los mexicanos, por los Poderes de la Unión. O sea, el Poder Soberano lo ejercen los Diputados federales y locales, los Senadores, los Jueces y ministros de los Poderes Judiciales federal y locales, los titulares de los poderes ejecutivos federal, locales y municipales, etc., etc.

A lo más que se llega es “preguntar” por medios de divulgación masiva a través de encuestas si se está de acuerdo en una decisión tomada. Y esto se hace en el mejor de los casos porque usualmente no se pregunta, ni si está de acuerdo en que se haga algo o, que es lo habitual, ni siquiera se pregunta por lo que se hizo.

Y esto contesta la tercera interrogante. Hecha la propuesta de la Reforma Electoral se pregunta a una “muestra” de la ciudadanía mexicana. Pero se pregunta sobre lo hecho, no sobre lo que se va a hacer.

Si se hubiera invertido, entonces se estaría buscando el “consenso político”. Pero, ¿Para qué buscarlo? Constitucionalmente se tiene el “atributo” de pensar por todos lo mexicanos y de realizar actividades y hechos también por todos lo

mexicanos. Si lo hecho, ¿Es en beneficio de los mexicanos? También se tiene el “atributo” de decir que “SI”.

Aquí está la respuesta a la tercera interrogante. La propuesta de la Reforma Electoral no se consensó previamente con los mexicanos. Se hizo y después se preguntó si les gustaba.

Y no es que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lo haya querido así. Lo que pasa o pasó es que como dijera el maestro Jesús Reyes Heroles padre, en la política la Forma es Fondo y el Fondo es Forma. Y su equipo no guardo adecuadamente la Forma ni el Fondo en la Propuesta de algo tan importante como lo es, La Reforma Electoral.

Y en la cuarta pregunta, hablando de Forma y Fondo, en la “Forma” de elegir a 100 diputados plurinominales está el “Fondo” de convertir a MORENA primero en el partido más robusto de la Cámara de Diputados y, por la misma inercia, convertir a MORENA en el Partido del Estado Mexicano como lo fue el PRI.

Y la quinta pregunta, ¿La propuesta de la Reforma Electoral contempla convertir a los Poderes de la Unión en Poderes “autónomos e independientes”?

Por lo que se vio y se está viendo “NO”. Es muy probable que me equivoque, pero las participaciones de todos los Partidos Políticos en la Cámara de Diputados, incluyendo los de la “mentada” oposición, parecieron que en el “Fondo” se subordinaban al Poder Ejecutivo de la Nación. Y no es que esto sea malo o bueno. Sino que, nos muestra, que el “presidencialismo mexicano” no se ha ido del todo.

Sigo pidiendo disculpas por mi incomprensión de las reglas políticas mexicanas.

 

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