Y CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA 4T

Por: José Octavio Camelo Romero

Finalmente: ¿Cuál es el objetivo de la 4T?

Hasta este momento, a mí no me queda claro “cuál es el objetivo de la 4T”. El sábado pasado el presidente del Consejo Político de MORENA hizo una semblanza del caminar político de esa fuerza al lado de otras, con el consiguiente respeto mutuo, hacia un “gran objetivo” que no se definió. Pero si aclaro que no se está en la grilla, sino en la conducción política del país y que, todos, absolutamente todos, deben subordinar los intereses mezquinos individuales al interés general constructor de ese gran objetivo, “no aclarado”.

Por eso sigue la interrogante. ¿Cuál es el objetivo de la 4T?

“Convertir a MORENA en partido único o en el partido más grande de todos los partidos mexicanos, o de todo el Continente Americano, o, incluso, ¿del Mundo?”

Definitivamente NO. Eso solo se les ocurre a los o las dirigentes políticamente inmaduros o inmaduras.

El creador o constructor de MORENA definitivamente no pudo tener esas minúsculas intenciones. Aunque siempre estuvo consciente que ocupaba la mayoría de votos para arribar al Poder Ejecutivo de la Unión por la vía “ELECTORAL”.

Y en eso dedicó su tiempo. Buscar y encontrar el apoyo de los votantes, aún, cuándo el PRI y el PAN no lo quisieran.

Y en 2018 quedó plenamente mostrado y demostrado el triunfo de Andrés Manuel López Obrador a ocupar el cargo de Titular del Poder Ejecutivo de la Unión.

¿Lo hizo solo? Definitivamente NO. Lo hizo conjugando intereses de partidos políticos, de sectores político-sociales, de grupos políticos y de individuos votantes. Y la historia política mundial debe reconocer la “Grandeza Político-Constructora de AMLO”.

Sin embargo, el gran constructor no determinó el “Objetivo Último de la 4T ni las Metas Últimas correspondientes a dicho Objetivo”.

Y en la reunión del Consejo Político de MORENA realizado el sábado pasado tampoco se determinó el “Objetivo Último de la 4T”.

Lo que, si queda claro, es, “UNA META” y “UNA ESTRATÉGIA” que se rescatan en el Consejo Político de MORENA del sábado pasado.

No es tener un partido político único, tampoco es tener un partido grandote ni mucho menos, es tener “el partido político más grade” del mundo.

LA META ES REALIZAR UNA CONJUGACIÓN POLÍTICA DE PARTIDOS POLÍTICOS, DE SECTORES POLÍTICO-SOCIALES, DE GRUPOS POLÍTICOS Y DE INDIVÍDUOS VOTANTES.

Y LA ESTRAATEGIA ES ACERCARSE A ELLOS CON RESPETO, SIN LESIONAR SU DIGNIDAD POLÍTICO-SOCIAL Y BUSCAR, TRATANDO DE ENCONTRAR, CONSENSOS.

Está claro que la “vía electoral” no va a conducir a la “ciudad de Dios” que magistralmente describió Agustín de Hipona, la cual es contraria a las ciudades terrenales del esclavismo de aquel entonces, o del capitalismo de “este” entonces, o sea, del capitalismo contemporáneo.

Y, ¿Por qué la Vía Electoral no conducirá a la “ciudad de Dios” de San Agustín de Hipona?

Porque el capitalismo no lo permitirá. Siempre habrá locos como Trump que usarán pretextos para reprimir cualquier intento de tan siquiera socavar las estructuras enajenantes del capitalismo.

Sin embargo, las metas y estrategias “de mediano plazo” propuestas por AMLO son “válidas”. Por lo menos, “aligeran” la carga de la explotación del capitalismo. Pero no se crean que “liberan” del capitalismo.

Sin embargo, MORENA hasta antes del sábado estuvo perdida como movimiento y como partido político.

Requiere una “reestructuración” su cuadro político-conductual si es que no quieren volver atrás, pero muy atrás.

También, no debe de pensarse que un planteamiento inmediato debe ser devolver el “Poder Soberano” a los mexicanos.

Eso dentro del capitalismo no sucederá, ni siquiera sucedió en el Capitalismo de Estado denominado URSS con los mentados “Soviet” o “Consejos”. Pues la “concentración de la decisión política” en el presidente, ya sea de los Soviets o de la República, o del Parlamento, etc., finalmente no es ni siquiera, la decisión del conglomerado más cercano de la figura central, mucho menos, la decisión de la sociedad.

La limitación para, con los métodos y tecnologías contemporáneas, obtener una decisión consensada de la sociedad, se usa para justificar la “centralización del poder” en una figura central.

Pido disculpas por mi ignorancia en los asuntos políticos.

 

Deja una respuesta