Claras y evidentes campañas adelantadas de proselitismo

CON PRECAUCIÓN

Por: Sergio Mejía Cano

Se supone que las campañas políticas todavía no inician oficialmente; sin embargo, en algunas entidades del país ya se han detectado movimientos de aspirantes a obtener una candidatura, sobre todo, en los estados del país en donde habrá elecciones para gobernador, en el entendido de que, ahora con el sistema de paridad, en algunas entidades es probable que sea ahora una candidata.

Se ha documentado que el entonces llamado sempiterno líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), don Fidel Velázquez Sánchez, acuñó aquella famosa frase de que, “quien se mueve no sale en la foto”; esto en el entendido de que, en aquellos tiempos de hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI), aquellos políticos que aspiraban a seguir subiendo en el escalafón de los cargos públicos, sobre todo, quienes pretendían llegar a la grande, es decir, a la Presidencia de la República, tenían que nadar de a muertito para no despertar suspicacias entre otros aspirantes, aunque el presidente del país en turno comenzaba a mandar mensajes subliminales y a veces confusos y otros no tanto, en donde daba a entender quién sería su sucesor; mensajes que, muchas de las veces no llegaron a coincidir con quien se le ponía el dedo al final.

Sin embargo, hoy en día y, por lo visto, está sucediendo todo lo contrario a eso de no moverse para salir en la foto, ya que no nada más muchos políticos de ambos sexos se comienzan a mover al acercarse las elecciones, sino que empiezan a darse a notar prácticamente desde que inicia un trienio o un sexenio en el entendido de que al hacerse más famosos y conocidos el electorado los tendrá siempre más presentes. El problema es que varios de los suspirantes a querer avanzar a un cargo de elección popular con más presencia y poder se dan a conocer no tanto en forma positiva, sino en formas más que negativas dando de qué hablar nomás en forma mediática, pero sin acercamiento a la ciudadanía, pues se ha documentado que muchos de estos aspirantes, durante su gestión, ya sea como regidores, diputados, senadores, presidentes municipales y hasta gobernadores, poca presencia llegan a tener con sus representados y gobernados a grado tal que, se han dado casos en que algunos sectores del pueblo solicitan una audiencia y jamás son atendidos por el gobernante en cualquiera de los tres niveles y, si bien se les llega a atender de alguna forma a esos sectores de la sociedad que piden hablar con quienes gobiernan, los mandan con representantes de segundo o tercer nivel quienes como respuesta solamente dicen que sí a las peticiones ciudadanas, pero no cuando.

Hay servidores públicos que al ya andarse moviendo en su afán de proselitismo descuidan sus labores de atención ciudadana, legislativa y de cabildo haciendo viajes fuera de sus entidades, sesiones parlamentarias, municipios, delegaciones, etcétera. Algo que despierta la sospecha ciudadana si esos viajes son con gastos personales, de los partidos políticos o simple y sencillamente del erario ya sea federal, estatal o municipal; pero el caso es que todos los viajes a otros lugares fuera del lugar en donde deben de estar constantemente, generan gastos económicos y, desde luego, desatención de sus encargos.

También existe la posibilidad de que se estén generando otros gastos debido a las encuestas que ya desde hace un buen tiempo han estado apareciendo en portales de internet, así como en redes sociales de todo tipo y hasta en medios impresos; gastos que no sean tal vez poco onerosos en cuanto a la forma de distribuirse y el alcance y popularidad de los portales y medios que los hacen circular.

En algunas de estas encuestas que aparecen ya cotidianamente cuando se señala a determinado personaje político como el que está muy por encima de los demás aspirantes a determinada candidatura, mucha gente al ver que ese personaje va arrasando y, de que de ser hoy las elecciones ganaría de calle, se pregunta que cómo es posible que aparezca muy por encima de los demás y que podría ganar si no tiene buena aceptación entre gran parte de la ciudadanía ni entre quienes conocen de bien a bien a dicho personaje y tampoco entre militantes y dirigentes de su propio partidos político; aunque ese personaje presuma que se lleva de a cuartos con sus dirigentes y hasta de presuntos compadrazgos.

Lo malo ante esto es que, el Instituto Nacional Electoral (INE) tanto a nivel federal, como estatal y municipal no ha dicho ni una palabra ante estos palpables actos de anticipación.

Sea pues Vale.

 

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