Por: Sergio Mejía Cano
Durante los conflictos estudiantiles en nuestro país en el año de 1968 y que culminaron con la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre (no se olvida), se decía en su momento por la parte gubernamental y haciendo eco la mayoría de los medios periodísticos, de que todo se debía a una conjura comunista para tratar de desestabilizar al país; y también en esos días se oyeron voces de alguien del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, de que no se permitiría que “doctrinas extranjeras” contaminaran la mente de los jóvenes.
