Por: Sergio Mejía Cano
Ante este embate que ha arreciado el gobierno estadounidense hacia la hermana República de Cuba (la bella), recordé que allá, a mediados de los años 60 del siglo pasado, en una reunión familiar en la que se encontraban también algunos amigos de mis hermanos mayores, algunos de ellos desaprobando que el comandante, Fidel Castro Ruz y sus copartícipes en el triunfo de la Revolución Cubana hubieran aceptado la ayuda y protección de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
