Para abrir apetito, tenemos la voz del Consejo General Universitario que en voz de su presidente nos informa algo que sabemos a medias: “NO HAY DINERO”, pero no se nos dice nada sobre “el por qué” no lo hay, “desde cuándo” empezó a fugarse y “el cómo” se fugó el tal dinero. Independientemente de la cortina de humo que se ha tendido con la supuesta búsqueda del ex rector, da la impresión que se ocultan asuntos no únicamente de carácter universitario.
