Por. Oscar Zúñiga
¡Hijo e’ su! No cabe duda que en el ayuntamiento siguen las historias engarzadas, primero, Geraldine Ponce declara tener 650 elementos en la Policía Municipal, pero lo que no dice Geraldine es, que hay más policías haciéndola de pilmamas, choferes y guaruras con los hijos de los jerarcas del ayuntamiento incluyendo a toda la familia Galván y la familia de la misma Geraldine. Porqué menciono esto, pues para que la sociedad se dé cuenta que la Policía Municipal es preventiva al servicio de toda la sociedad, y no está para solo cubrir las necesidades de quienes tienen los mandos.
Y la palabra preventiva quiere decir, que es para prevenir un suceso, pero Geraldine la usa para sacar dinero solo deteniendo borrachos, pero bueno, no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre. Pues al no tener el suficiente personal para que vigilen las calles, es más fácil dejar que la gente le eche la culpa al gobernador por el aumento de delitos en nuestra bella capital. Y claro que la sociedad tiene razón al exigir un servicio público por el cual paga sus impuestos, y este servicio se llama “Seguridad Pública”.
Desgraciadamente los que pagan los platos rotos son los agentes de la policía municipal, sí, esos que son institucionales y que han visto pasar en sus largos años de servicio a decenas de “jefes” que en lugar de ayudar a la tropa más la han ido denigrando, pero de que la tropa es noble y fiel los es, lástima de las órdenes que reciben de quien nunca en su vida tuvo en sus manos un mando, y cuando lo tiene no cabe qué hacer con él.
Ejemplos claros hay muchos, pero solo nos aplicaremos en el presente gobierno municipal, y la primer cajeteada de Geraldine Ponce fue nombrar a un supuesto capitán como jefe de la policía Municipal que resultó ser todo un fiasco y solo se dedicó a destruir lo bueno que le quedaba a los policías, su dignidad, pues fue tanto el maltrato que les aplicó, que si no lo corre Geraldine, creo que los policías ya se lo hubieran echado.
Pero cuando un árbol crece torcido nunca su rama endereza, así reza el refrán, se fue Casillas y llegó otro tranza, pues era el encargado de los juzgados cívicos, pero igual, no vale la pena ni mencionarlo, pues el mando no lo tiene él, sino que lo tiene el ya “famoso borrachales de RENÉ González Aguilar”, sí, el mismo que funge como director operativo de 240 elementos que son los que patrullan las calles en tres turnos de 80 elementos cada uno.
Ahora veamos, René la semana antepasada provocó un terrible accidente dejando un lesionado de gravedad, que por cierto, el lesionado es una gente de la federal, René fue detenido por la fiscalía y llevado a los sepáros de esa institución. Pero al momento se presentó el BENY a su rescate en la fiscalía, se dice que también llegó en estado de ebriedad y con pistola en mano queriéndose llevar a su jefe René, y lo curioso de todo esto es que no lo detuvieron también, ahora sí que como dicen por ahí, les dio frio detenerlo.
Pues el Beny es muy conocido en la Fiscalía, ya que era el segundo al mando de Maldonado, comandante que tenía a su mando a la Policía Nayarit con Edgar Veytia, lo cierto es, que se dice que Galván fue el que mando pagar 50 mil pesos de gastos médicos del lesionado en el accidente por René, más 50mil pesos por la motocicleta y que le dejaron un cheque en blanco por los gastos que se pudieran generar hasta que se restablezca el federal.
En resumidas cuentas, Geraldine Ponce mintió, René sigue mandando en la Policía Municipal, es mentira que fue despedido, y esto queda como una burla más a la sociedad, pues ella misma salió y dijo que elementos como estos serían despedidos de la corporación, ahora la pregunta es, ¿de dónde salió tanto dinero para pagar los gastos de este accidente cometido por el borracho de René?
Y la otra pregunta sería, ¿acaso Geraldine Ponce y Galván le deben algunos favores a René? Y la tercera pregunta sería, ¿pagarían con dinero de su bolsa o con dinero los dineros del pueblo? Es así como desde la llegada de Geraldine Ponce se ha manejado la Policía Municipal, y repetimos, la tropa solo recibe órdenes de los jefes, porque nos consta que hay muchos buenos elementos dentro de esa corporación. Por último, siguen las malas mañas aplicadas por estos sujetos, si usted es detenido tenga mucho cuidado, porque ahora dicen los mismos policías, que para lograr centavearlo le “clavan” droga para poder cobrarle bien por el “favor” de dejarlo en libertad.
En fin, esta es la triste historia que vive la policía municipal, donde los jefes hacen que los policías municipales sean obligados a robar a la sociedad en lugar de cuidarlos. Así las cosas.
