Por: José Octavio Camelo Romero
Después de enterarme de la maravilla del cuerpo humano de tener no solo un sistema de receptores sensoriales para captar los estímulos que el medio ambiente le proporciona en su interactividad con él, me entero de la otra maravilla de tener un sistema de traductores para esos estímulos captados traducirlos a su lenguaje electro-bio-químico.
Y luego, me entero de otra de las maravillas del cuerpo humano, que, aunque no me guste, a las retenciones temporales de las traducciones que el cuerpo humano hace de sus captaciones de estímulos en su interactividad con el medio ambiente, socialmente le llaman “MEMORIA”.
No podemos ignorar el desarrollo de la ciencia y la tecnología del Siglo XX, del Siglo pasado. Sobre todo, del desarrollo de la ciencia y la tecnología de la “INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN”, popularmente conocido como “TIC”.
Ni tampoco podemos ignorar su influencia para con sus “METÁFORAS” explicar fenómenos complejos de todo tipo y en especial, fenómenos, funcionamientos, compartimentos, etc., del cuerpo humano y en especial del cerebro.
Es válido el uso de metáforas para explicarnos a nosotros que no somos personas especialistas fenómenos abstractos y complejos.
Pero, se corre el riesgo de pensar que la metáfora es el modelo de actuación del fenómeno explicado. Y, eso pasa con la memoria.
La metáfora del ordenador y los modelos computacionales ha llevado a concebir a la “MEMORIA” como un programa o varios programas que corren en un computador. Y como consecuencia lógica, ha llevado a concebir al “CEREBRO” como una “computadora”.
Por eso cuando con esta visión se refieren a la memoria nos dicen que es la función del cerebro que permite codificar, almacenar y recuperar datos, experiencias y conocimientos.
El término «memoria» se usa porque se concibe el cerebro como un dispositivo de memoria, que mantiene información para su uso futuro.
¿Cómo funciona la memoria desde esta visión?
Codificación: El cerebro convierte la información sensorial en un formato que puede ser almacenado usando los sentidos para crear huellas.
Almacenamiento: La información se guarda no en un único lugar, sino diversas áreas cerebrales.
Recuperación: Cuando necesitamos recordar algo, el cerebro se reactiva permitiéndonos acceder al recuerdo.
El nombre de “MEMORIA” pues, viene de la analogía con una «memoria» de computadora o cualquier almacén de datos: el cerebro «recuerda», esto es, guarda información para «recordarla» posteriormente, para recuperarla cuando la ocupe.
Y la información deja una «huella de memoria» la cual, cuantas más veces se activa, más fuerte se vuelve la conexión.
¿Qué hay detrás de esta visión o modelo de la memoria?
Primero, una existencia física. La memoria existe físicamente, pudiéramos decir, materialmente como objeto.
La memoria en tanto objeto se guarda en cartones, en cuartos, etc., cerebrales.
Si se ocupa, se va al cuarto cerebral y del cartón correspondiente, se extrae el objeto memorizado.
Y si repetimos este proceso de sacar el objeto memorizado, recordaremos con facilidad el camino, esta es, la huella de memoria.
Estas y otras implicaciones tienen estos modelos cibernéticos de la memoria. Pero, tampoco se puede negar que han aportado mucha información sobre la temporalidad, la espacialidad, la diferenciabilidad, etc., de la memoria humana.
Sobre la temporalidad se tienen memorias de inmediato, corto y largo plazo.
Sobre la diferenciabilidad se tiene la memoria sensorial, la memoria de trabajo, la memoria declarativa, la memoria no-declarativa, la memoria episódica, la memoria semántica, la memoria procedimental, etc.
Por su espacialidad se tiene el hipocampo, corteza cerebral, cerebelo, etc.
Pero, no olvidemos que “MEMORIA” es un constructo, es un concepto que utilizamos para la explicación de ciertos fenómenos o actividades que se dan en el cuerpo humano.
Tampoco olvidemos que el cuerpo humano lo conforma un Sistema Nervioso. Y que ese Sistema Nervioso está constituido por células, algunas de las cuales son Neuronas, otras Gliales, etc. Y menos olvidemos que el lenguaje del Sistema Nervioso es “Electro-Bio-Químico”. De la misma forma, no olvidemos que las neuronas se transmiten entre si sus mensajes a través del mecanismo denominado “Sinapsis”.
Y aquí hay algo sumamente importante que no solo no debemos olvidar, sino que quienes aspiramos a ser objetivos en nuestros juicios, debemos divulgar. Me refiero a tener siempre presente la presencia y la existencia de dos mundos interconectados, pero no, contradictorios ni opuestos. Uno es el mundo de la “Materia” y el otro es el mundo de las “Ideas”.
La producción del pensamiento, de las ideas, pertenece al mundo material porque toda la actividad neuronal requerida para producir un pensamiento, una idea, es material. Es aquí donde aparecen los circuitos y las redes neuronales que constituyen las redes funcionales del cerebro para la producción de pensamientos.
Pero, el pensamiento como producto no es materia, aunque exista y se pueda plasmar en un papel. El pensamiento como producto pertenece al mundo de las ideas. Los materialistas de antaño llamaban a este mundo de las ideas, “Consciencia”. Y tenían una máxima: “Todo aquello que no pertenece a la consciencia es materia”.
Por eso, la memoria humana no puede ser materia. La memoria es producto de la actividad material de circuitos y redes neuronales. Es un producto del pensamiento, y por lo tanto pertenece al mundo de las ideas. Y cuando evocamos un recuerdo, lo que hacemos es movilizar todo el sistema neuronal que tenga que ver con los circuitos y redes del producto de pensamiento que queremos.
Y esto es, otras de las maravillas del cuerpo humano.
A mis lectores les deseo un feliz y próspero año 2026