LA PERSPECTIVA DE LA ECONOMÍA MEXICANA EN EL GOBIERNO DE AMLO

Por: Octavio Camelo Romero

logoCuando me propuse escribir sobre la perspectiva de la economía mexicana en el periodo presidencial de Andrés Manuel López Obrador, me asaltaron una serie de temas, los cuales se constituyen de por sí, en condicionantes de la economía nacional. Debo confesar que cada uno de tales temas, constituye un estudio y reflexión sobre el capitalismo contemporáneo, porque de suyo, nuestro país se mueve dentro de dicho capitalismo, por más que algunos románticos consideren que estamos más allá o más acá del neoliberalismo.

Pues bien, debo anunciar que varios de tales temas, los tendré que abordar posteriormente como artículos que en conjunto pretenden caracterizar al imperialismo contemporáneo. Por lo pronto, debemos considerar que el capitalismo aún no ha salido de su crisis periódica, y como dice Don Teofilito, ni saldrá.

Por lo tanto la crisis del capitalismo es un presupuesto actual del capitalismo mexicano en el periodo gubernamental de AMLO. Otro aspecto muy importante es, las condiciones previas del capitalismo de los países emergentes previas a la crisis de 1960-1970 y posterior a ella, porque de ellas se derriban dos tipos de políticas económicas hasta cierto punto opuestas.

Un tercer tema es la crisis del 2007 y las medidas adoptadas para salir de dicha crisis. Un cuarto tema es plantear las posibilidades del modelo mexicano de la economía mixta dadas las actuales condiciones del imperialismo contemporáneo. Y un último tema es la salida revolucionaria a la situación que vive la economía mexicana en la actualidad.

Como se ve, el simple planteamiento del problema lleva a un estudio profundo del momento histórico del capitalismo contemporáneo y de sus fases de desarrollo. Un estudio serio tiene necesariamente que tocar estos temas y plantear alternativas de solución dentro y fuera del capitalismo.

Por lo pronto recordemos algunos datos duros. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que aunque la actividad económica se mantuvo sin cambio durante mayo en su comparación mensual, a tasa anual se contrajo 0.3 por ciento. Según el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), informe que anticipa el comportamiento del producto interno bruto (PIB), al quinto mes del año ésta cayó ligeramente, debido a la contracción de la industria en un 2.1 por ciento, Las actividades primarias y secundarias reportaron un comportamiento positivo: 0.8 y 0.7 por ciento, respectivamente.

Analistas de Banorte indicaron que la economía mexicana parece haberse desacelerado más de lo esperado, pues en conjunto con la balanza comercial, se prevé que la cifra del segundo trimestre mostrará debilidad. En cuanto a las condiciones locales, consideraron que el panorama sigue siendo adverso con la inversión, dando señales de una desaceleración adicional mientras el consumo crece, aunque a tasas menores a las observadas en años previos.

Especialistas de la casa de bolsa recordaron que aún se debe esperar a la publicación de los datos de PIB del segundo trimestre, aunque pronosticaron que se puede confirmar una recesión y que el Banco de México recortará las tasas de interés antes de que termine 2019.

JP Morgan aseveró que el país se acerca a una recesión técnica y revisó el crecimiento del país de 0.2 a -0.5 por ciento para el segundo cuarto del año, tras conocer más datos del sexto mes. Si bien dijo que existe debilidad, admitió que no se distribuye de manera uniforme. Los sectores más afectados son la minería y la construcción, donde incide mayormente la inversión.

El INEGI detalló que las exportaciones crecieron 1.2 por ciento, impulsadas principalmente por un alza en el comercio de productos no petroleros con 2.8 por ciento. Las agropecuarias crecieron 4.9, las manufactureras 2.9 y las automotrices 4.4 puntos. Por lo contrario, las petroleras descendieron 20.4 a tasa anual. El valor de las exportaciones alcanzó 37 mil 949 millones de dólares.

De éstos, 35 mil 951 millones corresponden al comercio de mercancías agropecuarias y manufacturas, mientras los mil 998 millones restantes a exportaciones petroleras. El principal destino de las exportaciones fue Estados Unidos, cuya demanda creció 4.1 por ciento a tasa anual, mientras las que se dirigieron a otros lugares del mundo cayeron 2.5.

Las importaciones del país retrocedieron 7.8 por ciento a tasa anual, por lo que el valor alcanzado fue de 35 mil 388 millones de dólares. El resultado se explica por el descenso de 18.6 por ciento de las compras al exterior petroleras, mientras las no petroleras cayeron 6.3.

En el primer semestre del año el Grupo Financiero HSBC México reportó por su parte, una utilidad neta de 4 mil 814 millones de pesos, incremento de 30.1 por ciento en comparación con los 3 mil 701 millones del mismo periodo de 2018. Al dar a conocer los resultados del segundo trimestre de 2019, la institución financiera informó que los ingresos totales, excluyendo la estimación preventiva para riesgos crediticios, fueron de 24 mil 147 millones de pesos, aumento de 3 mil 53 millones, equivalente a 14.5 por ciento si se compara con los 21 mil 94 millones registrados en el periodo de referencia.

Por otra parte, la entidad financiera refirió que la cartera de crédito neta fue de 395 mil millones de pesos al 30 de junio de 2019, con un incremento en los portafolios de consumo y comercial de 67 mil 400 millones de pesos o 20.6 por ciento en comparación con los 327.6 mil millones que se tenían en el mismo lapso de 2018.

El crédito al consumo en los primeros seis meses del año observó un alza de 10 por ciento en comparación con el 30 de junio de 2018, mientras el préstamo para vivienda subió 33.4 por ciento si se compara con el mismo lapso del año pasado. El índice de morosidad al 30 de junio de este año fue de 1.9 por ciento, observando un decremento de 0.4 puntos porcentuales, comparado con el 2.3 por ciento al 30 de junio de 2018. Así está México en datos duros. En fin.

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