EL SISTEMA AMIGDALÍTICO Y SU RELACIÓN CON EL APRENDIZAJE

la yuntaPor: Octavio Camelo Romero

El cerebro límbico o sistema límbico no se ve porque está adentro, cubierto por los hemisferios izquierdo y derecho, del cerebro; las amígdalas cerebrales forman parte de dicho sistema; entre otras funciones, la amígdala es uno de los órganos que tiene mayor relación con el almacenamiento del recuerdo de nuestras emociones; por lo tanto, las amígdalas son los grandes centros de la memoria emocional; pero, además, las amígdalas tienen otra función muy relevante.

Las neurociencias nos dicen que hay tres dispositivos básicos para el aprendizaje; y estos dispositivos participan en cualquier momento del proceso de aprender, independientemente de lo que estemos aprendiendo; el primer dispositivo básico para el aprendizaje es la motivación; el segundo dispositivo básico para el aprendizaje es el sistema atencional; y el tercer dispositivo básico para el aprendizaje son las memorias

En el sistema atencional, en el córtex posterior del cerebro está la atención involuntaria, mientras que en el córtex pre-frontal del cerebro, está la atención voluntaria o lo que se conoce vulgarmente como concentración. Por otra parte, las memorias de largo plazo, la implícita y la explícita, están en el córtex posterior, mientras que la memoria operativa, esto es, la memoria de trabajo, que es una memoria de corto plazo, está en el lóbulo frontal.

La memoria implícita es una memoria que tarda muchísimo en almacenar información generada en el aprendizaje, pero una vez que se ha aprehendido, no se olvida ni se tiene que volver a recordar. Un ejemplo clásico es montar en bicicleta. La memoria implícita no requiere del recuerdo, ni se olvida y ni se tiene que recordar, por ejemplo, hablar, escribir, leer, el cálculo, la mecánica operativa del cálculo, suma, resta, multiplicación, etc.

Para afianzar la información en esta memoria se necesita la repetición, y esto es lo que mejor hace la metodología del actual sistema educativo. Los alumnos pueden no tener el concepto, no representarse mentalmente el significado de las operaciones aritméticas, pero si pueden hacer la mecánica operativa de la división y de la multiplicación; esto sucede porque son funciones diferentes, una cosa es la mecánica operativa que va a depender de la información que ha sido almacenada en nuestras memorias implícitas, y otra cosa es el razonamiento, que es diferente.

 Con las repeticiones se afianzan los aprendizajes mecánico-memorísticos pero las repeticiones deben ser horizontales, transversales en el tiempo. Poner ejercicios prácticos no tiene valor racional de los aprendizajes, pero sirven para fijar los procedimientos y las mecánicas en la memoria implícita, que se consolida con la repetición.

La memoria explicita es una memoria de largo plazo donde se va almacenando todo el histórico vital; Esta memoria está repartida por todo el córtex, pero sobre todo en el córtex posterior. Es una memoria peculiar, porque es como un desván, donde aquello que no se utiliza habitualmente se almacena.

Las memorias de corto plazo son memorias que están diseñadas para memorizar fechas, o aquellas informaciones que no entran en los procesos de razonamiento, que no sean de razonamiento lógico, analógico, silogístico, etc.; en estas memorias la información dura poco tiempo.

Por otra parte, “entender” forma parte del proceso de “aprender”, esto es, entender es solo una fase del proceso de aprendizaje, porque el aprender, la parte final de dicho proceso implica, por un lado, la consolidación de la información en la memoria explicita, y por el otro, que se pueda recuperar esa información en tiempo real cuando se tenga que resolver una situación real en tiempo presente; si esto no se produce no habrá aprendizaje.

Se aprende haciendo, esto es, practicando después de que se haya entendido, y para eso hay que hacer diseños circulares, en donde en cada vuelta se vayan incorporando otras y nuevas competencias, se vayan descubriendo nuevas características y nuevos procedimientos de abordaje del objeto de aprendizaje. Si se reduce la carga de la información, se puede trabajar más tiempo las competencias para generar aprendizajes significativos y consolidarlos. La información está en Internet.

Volvamos al sistema o cerebro límbico. Cuando se recibe un estímulo, sea este olfativo, gustativo, visual, o por cualquier otro canal, se activa el tálamo y el tálamo pone en marcha el sistema amigdalítico. Y las amígdalas se encargan de indicar que neurotransmisores tienen que liberarse para conectar on line, la red.

Y una vez conectada la red, tenemos el circuito corto; el circuito corto es la atención involuntaria, córtex posterior, la memoria a largo plazo, memoria explícita e implícita, córtex posterior; Y el circuito largo; Circuito largo, en éste la información atraviesa todo el mapa del córtex, desde el posterior hasta el frontal, memoria operativa, que es una función ejecutiva, y la capacidad de concentración.

¿Qué es esto de la memoria operativa? Ante un estímulo, el cerebro o sistema límbico activa la emisión de neurotransmisores que provocan las sensaciones físicas. Eso se llama emoción. Cuando a esa sensación física la hemos conceptualizado, le hemos puesto un nombre, entonces la hemos convertido en un sentimiento. Por lo tanto, la emoción es una descarga neuroquímica que provoca sensaciones físicas. En este sentido surgen las interrogantes: ¿Cómo puede haber “educación emocional”? ¿Cómo educar al sistema límbico que es inconsciente, involuntario y el más primitivo? Más bien se debería hablar de “educación sentimental” porque educar al sistema límbico debe ser muy complicado.

Volviendo a la memoria operativa. Supongamos que hay un estímulo que provoca una descarga de neuroquímicos y aparecen las sensaciones físicas; entonces se activa el cerebro cognitivo y empieza a responder a la emoción, y de pronto en milisegundos se cobra conciencia de las sensaciones físicas las cuales se convierten en sentimiento tras un diálogo que se hace en la memoria operativa, en la memoria de trabajo.

Esta es una memoria trascendental en el aprendizaje porque una cosa muy importante del proceso de aprendizaje es entender, y se entiende en esta memoria, que es una memoria de función ejecutiva del lóbulo frontal. Cuando estoy recibiendo información de mi propio cerebro, se recuerda lo que se está pensando, más la información externa que está ingresando, la cual se mezcla en esta memoria y ahí entiendo, soy consciente de lo que siento, de lo que pienso, de la consecuencia, de lo que va a ocurrir; hago un diálogo interno que me permite gobernarme; ¿Pero ¿qué pasa si la memoria operativa no está trabajando?

Pues sencillamente no podemos operar, no entendemos, se nos olvidan las cosas que íbamos a hacer, etc.; ¿Qué pasó? No se tiene on line la información en la memoria operativa con lo cual no se tiene conciencia de la información, por lo cual no se puede realizar la acción, ni reflexionar sobre la acción; ha fallado la memoria operativa, no estaba on line la información activa en el momento que se necesita para operar.

Por otra parte, no hay que ponerse nervioso, porque si nos ponemos nerviosos, se estresa el sistema amigdalítico, bloquea la liberación de la dopamina y uno se queda sin juicio en el lóbulo frontal. Y quién se queda sin juicio en el lóbulo frontal, se queda en blanco; Por otra parte, se da el caso de que cuando la información llega con mucha velocidad, la memoria operativa no puede retener on line la información, por lo tanto, no puede operar. Esto es muy importante porque para que esta memoria esté muy activa necesitamos que el cerebro esté en los niveles altos de activación.

Se conocen tres niveles de activación cerebrales: nivel bajo, en donde hay muy pocas redes neuronales activas, excepto si algún factor transmite motivación, interés, etc., entonces se sube al nivel alto de activación cerebral. Con el nivel alto se pone en activación el sistema amigdalítico y pone en marcha el circuito largo y el circuito corto a toda potencia. Nivel mediano de activación cerebral es cuando una persona lee, por ejemplo, y lo que está leyendo le capta la atención, le interesa. Cuando no le interesa la lectura se va al nivel bajo de activación cerebral.

Las neurociencias nos dicen que para tener aprendizajes significativos tenemos que crear escenarios para tener activación cerebral al nivel alto. Hay aprendizajes que va a ser muy difícil generar un nivel de activación cerebral alto; como la mecánica operativa de las operaciones aritméticas o las tablas de multiplicar, etc., esto requiere que cuando se vaya a hacer operaciones no motivadoras, de repetición, se pongan acciones generadoras de activación cerebral alto; para este propósito se puede hace una actividad aeróbica antes de la mecánica operativa, o una actividad que genere una risotada;

Esto implica conocer cómo funciona la atención; una cosa es atender y otra concentrarla; el sistema atencional es toda una red; pero tiene diferentes expresiones; la atención involuntaria, es tan involuntaria y tan inconsciente, del córtex posterior, que a veces ni se sabe que uno está atento.

Este sistema además de ser involuntario e inconsciente, es un sistema simultáneo y paralelo; pero no se profundiza porque se tienen diversificados los recursos neurológicos, como la vista, el oído, el olfato, etc.; La concentración es ejecutiva, del lóbulo frontal y requiere de tomar conciencia de dónde tengo el centro de atención; es muy fatigosa la concentración; la concentración consigue centrarse en un estímulo e inhibir los demás estímulos; la concentración tiene periodos cortos, de 5 a 7 minutos en niños de 12 años, y de alrededor de 45 minutos en adultos. En fin.

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