Desaparición de los trenes de pasajeros largamente anunciada

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Por: Sergio Mejía Cano

Con la creación del Tren Maya se impulsará el servicio de trenes de pasajeros, rubro que se abandonó fehacientemente con la privatización de los ferrocarriles en nuestro país; y así como se impulsará este servicio, mucha gente clama porque se vuelva a restablecer el servicio de trenes de pasajeros en todo México, pues está comprobado mundialmente que es un sistema de transporte más cómodo; mundialmente, porque los trenes de pasajeros son muy utilizados tanto en los Estados Unidos como en gran parte de Europa y, desde luego, Asia.

Cuando se toca el tema de los trenes de pasajeros, hay mucha gente, incluso mismos trabajadores y extrabajadores ferroviarios que insisten o siguen creyendo que por no dar boleto a los pasajeros que pagaban a bordo de los trenes fue que se hizo quebrar este servicio; sin embargo, no es así, ya que el servicio de trenes de pasajeros siempre se manejaron sin afán de lucro, pues en realidad no dejaban ningún tipo de ganancias para las empresas ferroviarias mexicanas, sino que más bien siempre se consideró como un servicio social de transporte cómodo y económico.

A quienes siguen creyendo que por quedarse con el dinero del cobro de pasajes a bordo de los trenes de pasajeros, se les  ha explicado insistentemente que la desaparición de este servicio se comenzó a gestar desde que se aglutinaron todas las líneas antes concesionarias en una sola: Ferrocarriles Nacionales de México, pues la desaparición anticipada de las concesiones otorgadas en parte a particulares, fue algo parecido a la nacionalización de la Banca Mexicana que, en sí, ahora está más que comprobado y documentado, dicha nacionalización promulgada por el entonces presidente José López Portillo (1976-1982) fue un pretexto nada más para quitarle los bancos a los antiguos dueños y así posteriormente hacer negocio con los bancos entregándolos en su mayoría al capital extranjero.

Igual sucedió con los ferrocarriles mexicanos, pues en 1987 Miguel de la Madrid Hurtado, presidente de nuestro país de 1982 a 1988, anuncia que, con motivo de los 50 años de la nacionalización de los ferrocarriles por Lázaro Cárdenas del Río en 1937, se cancelaban por anticipado las concesiones para aglutinar en una sola línea todos los ferrocarriles de México, por ser considerada un área estratégica para el país. ¿Y qué pasó después? Pues que sucedió algo parecido a con los bancos: los ferrocarriles mexicanos se vendieron al capital extranjero; aunque se dice que también incursionó en esta privatización parte de la Iniciativa Privada mexicana; pero que también se dice que podrían ser nada más prestanombres de las compañías ferroviarias gringas que ahora tienen nuevamente la posesión de los ferrocarriles en nuestro país.

Después de 1987, el servicio de trenes de pasajeros en México comenzó a dejar mucho qué desear. Y si bien en 1976 se comenzaron a adquirir coches de pasajeros de fabricación japonesa y con esa tecnología posteriormente se comenzaron a fabricar más coches de pasajeros en Ciudad Sahagún, Hidalgo, el mantenimiento de los mismos y de los anteriores coches con ya muchos años de servicio, su mantenimiento desmejoró considerablemente y más, los que ofrecían el servicio de coches dormitorio a los que su sistema de refrigeración se dejó de darles mantenimiento para hacer desistir de este servicio al pasaje acostumbrado a este servicio de coches dormitorio.

Cierta vez comentó un inspector de carros y coches en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, que si se les llegara a tomar una radiografía a los coches dormitorio se comprobaría claramente que ya no prestaban mucha seguridad, pues la estructura de los mismos estaba ya bastante deteriorada, desgastada y oxidada; y no se equivocó este inspector de carros y coches, porque a principio de la década de los años 90, el tren número 2 de pasajeros que salió de estación Sufragio, Sinaloa, en el municipio de El Fuerte de dicha entidad, en un paso superior que está al sur de esta estación ferroviaria, uno de los coches dormitorio prácticamente se fracturó en do después de que se desprendió una especie de flecha que girando daba potencia a la electricidad del coche y, esto fue el motivo para retirar definitivamente este servicio de coches dormitorios.

Y a los coches de primera y segunda clase se les suprimió la luz eléctrica y se cancelaron sus tuberías, por lo que hacían su recorrido sin luz ni agua potable para beber, así que cuando caía la noche, todo iba a oscuras; y obviamente los pasajeros con mucha sed.

Sea pues. Vale.

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